JAIME RODRÍGUEZ RIVAS*
JAIME RODRÍGUEZ RIVAS*

El pasado martes, desde el bar La Bodeguilla, se presentó (vía Facebook Live) la más reciente novela del escritor zacatecano, aunque oriundo de Tabasco, Heraclio Castillo Velázquez, Los hijos de Ana, publicada por Texere Editores con el apoyo del Programa de Estudios de Creación y Desarrollo Artístico de Zacatecas (Pecdaz).

Comenzó Eva Gaytán, periodista, maestra en estudios filosóficos y cercana amiga del autor: «Vi el desgaste que sufrió Heraclio en la última fase de la escritura, y el resurgir que tuvo una vez que le concedieron el estímulo –del Pecdaz–. Los hijos de Ana se transformó en un reto que lo iba carcomiendo un poco. El proceso de creación es diferente en cada artista y en cada disciplina, pero el de Heraclio lo obligó de forma consciente o inconsciente a revivir los monstruos que tenía ocultos, o mejor dicho, que aguardaban el momento para saltar a la escena literaria y mover la cerebral, la vivencial y la emocional. Heraclio se topó con ese demonio llamado Ana, lo reencontró, y permitió que sus recuerdos fueran tan fuertes que parecían estar vivos».

«Una de las cosas que me atrajeron del libro fue el dominio de las palabras, pues llegó en un punto que percibía el olor de la sangre, el aroma a óxido… escuchaba el roce de la navaja con la piel, este tipo de percepciones sensoriales que Heraclio logra con la palabra», mencionó Eva al hablar del lenguaje literario del autor.

Al otro costado de Castillo estaba Lucía Medina, también periodista y psicóloga social, quien dejó ver qué tan fuerte fue para ella leer la novela: «En sus palabras encuentro total identificación. Yo tengo la idea de que los libros lo eligen a uno; no sé qué circunstancias vio Heraclio para invitarme en esta presentación, porque siento que llegó en un momento en que yo necesitaba leer algo así; siento que me leí y leí muchos de mis monstruos ahí. Sin conocer tan íntimamente a Heraclio, sentía yo desangrarse al autor en estas palabras, y me desangraba yo con él, al grado de las lágrimas, muchas veces, en muchas páginas. Yo buscaba desesperadamente silencio, mismo que me preparó para conocer a Ana, a esa Ana que tenía el protagonista, y en las palabras de Heraclio encontré cosas que yo buscaba decir y no había encontrado la forma. Nunca he entendido por qué el suicida actúa; en mis etapas más bajas de ánimo, cuando he querido y he tenido ese sentimiento de querer que la vida se extinga, se evapore de mí, lo que menos he tenido es fuerza para levantarme y buscar algo con qué concretar ese sentimiento, y Los hijos de Ana lo retrata bien.

También le fue posible ver, dijo, una discusión ética en la parte periodística, filosófica y existencial respecto del poder de decisión sobre el propio cuerpo. «Me lo advertiste –reclamó directamente a Heraclio–: no es un libro placentero; yo digo que es como tomarse un tequila: al beberlo te corroe y te lastima, pero a la vez sana».

Si bien el tema central de la novela es la anorexia en hombres, su autor aclara que esta obra no promueve este trastorno, sino que, basado en algunos testimonios, invita a la reflexión sobre él. Ante las opiniones de sus comentaristas, Heraclio agregó que hay enfermedades que han sido feminizadas, como la anorexia, pero que deben verse con una perspectiva de género porque tienen diferentes efectos y se viven de manera diferente en hombres y en mujeres. «Deben saber que este trastorno es todavía más monstruoso –platicó el autor–. Mi aportación ha sido retratar o recrear testimonios reales para que a alguien más le puedan ser de utilidad». También compartió que en cuanto se empezaron a distribuir los libros, comenzó a recibir mensajes con las experiencias de personas que se identificaban dolorosamente con los personajes. «El mundo moderno propone la idea filosófica de que el dolor te hace más humano, pero a la gente le da repudio el dolor ajeno, pertenecemos a una cultura que impone ser feliz y ser perfecto, y la anorexia es un reflejo de que esa idea no está funcionando correctamente».

*Vinculación Estratégica de Texere Editores


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