KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS.- Los tatuajes y el cutting, como formas de expresión en el cuerpo, se han convertido en una práctica recurrente en los jóvenes, para hablar de lo que en la sociedad no se puede, como el abandono y el vacío.

Durante el seminario Los tatuajes y el cutting, el cuerpo y las escrituras del dolor, Antonio Bello Quiroz, docente de la Maestría Clínica Psicoanalítica de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), expuso que los tatuajes y el cutting “son maneras de expresar el dolor, sentir  una sociedad que hace oídos sordos que no escucha a los jóvenes”.

Asimismo, enfatizó que los tatuajes se han convertido en un fenómeno social de pertenencia a alguien o un grupo que permita la “singularidad”.

Bello Quiroz refirió que no se debe confundir la lectura de símbolos de identificación, sino como “una historia escrita en el cuerpo”, donde el cuerpo se convierte en el “lienzo en el que se puede plasmar lo que no se puede decir”.

Aseveró que además estas prácticas son utilizados para llenar vacíos ante la pérdida de un ser amado, ya que se busca mitigar la ausencia y ésta no sea tan cruda y dolorosa, dejando una marca en el cuerpo para tener la presencia de esa ausencia que se impuso.

“Leer el tatuaje significa conocer la historia del individuo, porque para casa sujeto aun cuando sea el mismo  trazo implica cosas distintas, implica su propia historia”, reflexionó.

Bello Quiroz además refirió que este fenómeno es el reflejo de una sociedad que cada vez se ha vuelto más sorda, más ciega a lo que los seres humanos expresan, razón por la cual, entre más olvido tengan buscarán tener más espacio en el lugar donde sí encuentran valor que es su propio cuerpo.


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