Alfonso Carlos del Real López / Politólogo
Alfonso Carlos del Real López / Politólogo

El Congreso de la Unión es esencial para la vida pública de este país; nadie puede crear una nueva ley o modificar la existente sin que exista participación de las cámaras.

 

La legislación es de suma importancia para incidir en el funcionamiento del gobierno; recuerde Usted que las autoridades hacen lo que está expresamente marcado en la norma.

 

La colaboración anterior para Crítica, forma y fondo finalizaba con un breve señalamiento de la importancia de los matices de la vida de diputado federal o senador durante los últimos quince años, ya sea gestionando recursos o incursionando en élites políticas o económicas.

 

Debo señalar en este momento, estimado lector, que las cámaras del Congreso de la Unión tienen poderes iguales, de acuerdo a la Constitución; es decir, ninguna pesa más que la otra, pero son diferentes básicamente por las facultades exclusivas de cada una de ellas y la manera en que se organizan a su interior.

 

Ahora bien, en la llamada Cámara Baja (la Cámara de Diputados) existe una condición de temporalidad diferente a la del Senado de la República; mientras que los diputados duran en su encargo tres años –ahora tienen la oportunidad de la reelección, lo que antes no sucedía-, los senadores duran seis. Eso permite una diferente especialización por un lado, y por otro, demanda que el diputado federal sea mucho más ágil –por llamarlo de alguna manera- en su desempeño legislativo y político.

 

Por el lado del senado, es más fácil que el legislador de esta cámara se aleje de los vaivenes políticos. Su trabajo se enmarca en una situación de temporalidad política similar al del presidente de la República no solamente por la duración en el encargo de seis años, sino porque mucho de su trabajo está directamente ligado a los funcionarios federales que encabezan las diferentes áreas de la administración pública.

 

Aquí vale la pena recalcar algo que señala Benito Nacif en su libro Para entender el Poder Legislativo de los Estados Unidos Mexicanos: la renovación en bloque que se genera en las elecciones federales donde se vota por Presidente de la República ofrece la oportunidad de que el partido político que gane la presidencia también obtenga mayoría en las cámaras –vale la pena revisar los resultados de las elecciones federales de los años 2018, 2012 y  2006, para darnos una idea- y en el caso del senado, los legisladores transiten en la misma circunstancia que el presidente.

 

Caso distinto es la Cámara de Diputados, dado que esa misma renovación en bloque permite que en las llamadas elecciones federales intermedias se renueve la Cámara Baja, con la posibilidad de que haya cambios radicales en la composición política de la misma –podemos revisar los resultados de las elecciones de 2003, 2009 y 2015- y la situación meta al país en una dinámica política de posibles desencuentros entre las cámaras.

 

De ahí que también vale la pena considerar el tiempo de duración en los encargos porque, como señalé arriba, es fundamental tener en cuenta ese elemento porque demandará un mayor desgaste y energía de parte de un diputado federal que de un senador.

 

Los senadores, hay que tomarlo en cuenta, por la naturaleza de estar en una cámara más pequeña en composición (128 senadores versus 500 diputados federales) permite generar mayores acercamientos y establecer relaciones políticas más duraderas; además, como el propio Nacif apunta en su libro, la estabilidad de la duración como senador abre la posibilidad de involucrarse en proyectos legislativos que tardan muchísimo tiempo en madurar por diversas razones, mientras que en la Cámara de Diputados es diferente: no siempre se conocen todos, no existe mucho margen de participación en tribuna y la gran cantidad de documentos legislativos se procesan de una manera más lenta que en la otra cámara, entre muchas cosas más.

 

La duración menor en el cargo de un diputado federal lo obliga a dar resultados muchos más prontos y tangibles que a un senador. Ésa es la clave. A pesar de que a partir de esta elección federal estaremos en posibilidades de ver la postulación para la reelección de muchos diputados federales dentro de tres años, también veremos si su desempeño profesional los encumbra… o los defenestra….

 


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