FELIPE ANDRADE HARO
FELIPE ANDRADE HARO

LOS CACIQUES DEJAN SU COCHINERO

Pues ni más ni menos. Resulta ahora que muchos expresidentes municipales agarraron sus chivas, se llevaron su cheque de la merecida indemnización por su republicana labor y dejaron el desmadre a los que entraron. Y no, no se valen pretextos ni excusas para salir con que “pues la mera neta estaba peor cuando entré y lo dejé mucho mejor”, “pues ni se imaginan el desmadre que había, pero con mi sapiencia he resuelto el problema de la nómina municipal y les dejo en la caja, un chingo de lana para que hagan lo que quieran con ella”. Pamplinas. La mera neta es que muchos que ya se fueron (gracias a los dioses), dejaron un pinche trochilero donde cualquier marrano se vomitaría. La neta. Muchos municipios en la total bancarrota y otros peor. Y, por supuesto, un gran problema generado a los presidentes entrantes que tienen que entrarle a la bronca heredada, ante la amenaza de trabajadores, no trabajadores, aviadores y uno que otro gilipollas que se quiere montar para ver qué saca. ¿Qué no les da vergüenza a los que se fueron? Parece que nel. Vean los casos de Sombrerete, Villanueva, Guadalupe o Zacatecas, por mencionar sólo algunos, donde existió un total desprecio a las leyes y la ética. Las justificaciones son muchas, entre otras aquella de “pues cuando entra una administración se tienen que ir un chingo porque el que llega, pues trae a su equipo”. De acuerdo. Pero estamos hablando de los espacios denominados “de confianza”, donde se sabe que el trabajo es por tiempo determinado y que cuando llega un nuevo alcalde, pues, a buscarle por otro lado. Pero si llegas y resulta que el anterior responsable del ayuntamiento metió un chingo de gente “de confianza” con contratos de tiempo indeterminado, pues como que ya se la prolongó demasiado. ¿No lo creen? En el ayuntamiento de Zacatecas se encontraron muchos casos así, desde personal que se había incorporado a la “Real Fuerza Aérea del municipio”, hasta personal de confianza con contratos de por vida. No mameyes. Y no era uno o dos, estamos hablando de decenas de personas en dicha situación, quienes ahora la quieren hacer de jamón para buscar una buena indemnización, seguir pegados a la ubre o llegar a un “arreglito que beneficie a ambas partes”. Le pregunté a una trabajadora del ayuntamiento si tal cosa era cierta y me dijo que , que había gente que “nomás iba a cobrar y ya” (por supuesto me pidió el anonimato y declaró que ella jamás declararía a favor o en contra de nadie, pero que no se hicieran güeyes porque sí había mucho piloto aviador). ¿En cuántos municipios más existirá esta situación anormal, delicada y de un pocamadrismo elevado al cubo? Me imagino que en muchos más, pero cuando el poder pasa a un cuate del mismo partido, pues a hacer de tripas corazón y aguantar vara (las mentadas de madre claro que existen, pero hasta ahí). Sin embargo, no se pueden aceptar en lo mínimo estas prácticas que lesionan la de por sí precaria situación económica de los ayuntamientos. Estamos a favor de una gran cruzada de transparencia en materia de recursos humanos en todos los niveles. No se puede ser tan irresponsable (como los que ya se fueron) para dejar nóminas infladas con personal sin perfil, en un auténtico desprecio al servicio civil de carrera, sólo para quedar bien con los cuates. Esas, aquí y en China, son chingaderas. Y conste que sólo gobernaron dos años, ¿imagínense tres? Con razón la lana no alcanza para tapar los baches en mi colonia. No, así no se gobierna bien. Un gobierno municipal debe ser transparente y eficaz en el manejo de la nómina, cubriendo los espacios DE CONFIANZA con personal preparado y con el perfil idóneo. Estoy convencido de que la administración municipal que acaba de entrar así lo va a hacer. Al tiempo. Por lo pronto toda la confianza al presidente municipal y su gabinete. A hacer bien las cosas y no repetir las groserías que heredaron de los caciques anteriores.

¡SOY DE TANTA CONFIANZA QUE ME VAN A PAGAR, AUNQUE NO TRABAJE!


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