Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento

“Entre mayor es la ignorancia mayor es el dogmatismo.”

Sir William Osler

Este viernes pasado se publicó un anuncio en algunos periódicos: “Invertir mi aguinaldo ahora es posible desde $2,500. Invierte en Pagaré Citibanamex a un plazo de 90 días y recibe hasta un 8.5% de rendimiento.”

El banco mexicano que colocó el anuncio es filial de Citi, una institución que ofrece términos muy distintos en sus depósitos en Estados Unidos. Para empezar, los 2 mil 500 pesos de la oferta equivalen a 122.55 dólares (a 20.40 por dólar, aunque el peso se está depreciando a una velocidad cada vez mayor), lo cual no alcanza para un certificado de depósito (CD), el equivalente del pagaré. En estados como Texas el monto mínimo es de 500 dólares, en California mil y en la ciudad de Washington 2 mil 500 dólares (mybanktracker.com). Pero suponiendo que uno tenga la cantidad mínima para el CD, ¿qué rendimiento daría? Por 90 días, 0.5 por ciento, sin importar el monto, aunque fuera más de un millón de dólares.

Por lo menos, me dicen, no se cobran comisiones bancarias en Estados Unidos, ¿verdad? Falso. Una cuenta básica de cheques o de ahorro, que sí permite depósitos a partir de cien dólares, tiene una comisión de 12 dólares mensuales, a menos que se mantenga un saldo superior a los mil 500 dólares. El retiro de efectivo en cajeros automáticos que no son del banco emisor genera comisiones que van de 1.50 hasta 10 dólares.

Quizá el coordinador de los senadores de Morena debería convencer a sus colegas en Estados Unidos, si no le molesta que se rían un poco de él, que promulguen leyes que den a los usuarios bancarios en Estados Unidos el mismo trato que en México. Un depósito de 122.55 dólares a 90 días en Nueva York o California debería dar también un rendimiento del 8.5 por ciento anual por decreto gubernamental. Se reirían de él porque, quizá con excepción de los más fervientes seguidores de Trump, los legisladores estadounidenses entienden que cada mercado tiene sus características. Es posible que se cobren más comisiones bancarias en México que en Estados Unidos, aunque no estoy tan seguro, pero las condiciones de mercado son muy distintas.

La tasa básica de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos es de 2.25 por ciento anual mientras que la tasa objetivo del Banco de México está en 7.75 por ciento. En la Unión Americana, un banco puede recuperar en tres o cuatro meses un automóvil o una vivienda que sirvan de garantía a un préstamo no pagado, pero en México el juicio puede llevarse años y en ese tiempo la garantía puede perder su valor. Una de las razones de que los bancos en México dependen más de las comisiones es, en efecto, la dificultad de recuperar garantías de préstamos.

Deben ser los bancos y los clientes los que determinen, en un sistema de libertad, los precios de los servicios. Un gobierno que pretende fijar precios de manera discrecional generará distorsiones de mercado. Si se prohíbe cobrar por retiros en cajeros automáticos, desaparecerán los cajeros de las zonas más pobres y se elevará el precio de otros servicios, como los créditos.

Si algo han demostrado las iniciativas financieras de Morena en el Congreso, como prohibir las comisiones bancarias o confiscar las reservas internacionales del Banco de México, es la ignorancia económica. Hasta ahora el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y el futuro secretario de hacienda, Carlos Urzúa, han salido al paso y descartado las medidas. Pero a nadie tranquiliza que los legisladores de la mayoría sean tan ignorantes.

 

¿Nueva crisis?

Los inversionistas no se preocuparon en la campaña por AMLO, quien sostenía que aumentaría el gasto sin elevar impuestos ni el déficit. La cancelación del NAIM y la amenaza de prohibir las comisiones bancarias; sin embargo, empiezan a empujar al país a una nueva crisis financiera.

 

Twitter: @SergioSarmiento


Nuestros lectores comentan

  1. el sistema DIF y la comision de DERECHOS HUMANOS no es mas que pura burocracia no arreglan nada sus flamantes licenciadas solo les doran la pildora a mucha gente no preparada que al final de cuentas con una despensa los consuelan