¡CACHETADÓN!

La Suprema Corte de Justicia de la Nación le recetó ayer, entre ceja y oreja, una sonora bofetada de esas que sacuden las ideas (y hasta con la mano mojada), con tremendo revés al determinar y concluir que había que anular, com-ple-ti-to, ¡todo el paquete económico 2018! Así que la Ley de Ingresos, el Presupuesto y demás miscelánea fiscal… ¡se fueron pa’ atrás!

Tremendas orejas de burro, pues, le colgaron tanto al gobierno del estado como a las bancadas del PRI y sus aliados en ese momento, que porque no le dieron chance a la oposición de analizar y debatir adecuadamente el asunto. ¿Y qué va a pasar con toda la lana que ya cobraron y gastaron en este año? Hoy se sabrá, en la propia Suprema Corte. ¡Qué vergüenza nacional!

(IR)RESPONSABLES

Lo que los lenguas largas dicen que le quedó claro a los magistrados que analizaron el caso, interpuesto desde enero de este año, es que hubo un manejo bastante cochino en la LXII (62) Legislatura, que aprobó el Paquete Económico con apenas los 18 votos de sus diputados priístas, los del Verde y los del Panal, sin dar chance a los demás de analizar.

Pero al que voltearon a ver aquí, fue por ejemplo a quien supuestamente había hecho todo el andamiaje jurídico “per-fec-to”: al actual secretario General, Jehú Eduí Salas Dávila, por andar metiendo las manos en la manipulación de los diputados que, avorazados como aquél, quisieron hacer sentir que nomás sus chicharrones tronaban. Y tronaron… pero gacho. Por menos que eso, a cualquiera otro ya le habría costado el puesto.

¿(IN)EXPERTO?

¿Y qué dirán ahora las críticas sobre el “profesionalísimo” e “impecable” secretario de Finanzas, Jorge Miranda Castro, que cuando se enteró de que los diputados de oposición habían metido un recurso jurídico contra el paquete aprobado, dijo que no pasaba nada, y que todo se resolvería a su favor? Al menos un buen tache tendría, ¿o no?

Porque aunque la Suprema Corte diga que fue cosa malhecha del PRI y sus contlapaches en el Congreso, las víboras chismosas aseguran que otro de los que los convenció de que votaran todo y que no había bronca, pues fue también Miranda Castro, como el experto que les juró y les perjuró que todo estaba bajo control, y que la oposición no era más que una bola de ignorantes sin razón. ¡Tómala, se la regresaron!

ABOGADAZO

Por cierto que ya salió el abogado que llevó todo el caso, el también ex dirigente perredista Gerardo Espinoza Solís, a corregirle la plana a Jorge Miranda, y aclararle que no es “un amparo”, como él ha querido defenderse hasta en boletines, sino una acción de inconstitucionalidad la que dictaminó la Suprema Corte. Que no confunda los términos, ni a la ciudadanía.

Dicen que Espinoza Solís se anotó un golazo con este caso, pues al parecer es la primera vez que la Suprema Corte echa abajo tooodo un paquete económico estatal completo, dado que el argumento fue contundente. Y ya de pasadita, aseguran que mejor le recomienda a Miranda Castro que se consiga “un buen asesor jurídico”… ¡menos a Jehú Salas Dávila!


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