NERVIOSONES

Aunque aparentan lo contrario, dicen varias lenguas viperinas que los principales involucrados en el “batidillo legislativo” que hicieron con el Paquete Económico 2018 están, literalmente, comiéndose las uñas, a la espera de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determine qué efectos tendrá la acción de inconstitucionalidad dictaminada por los magistrados.

¿Los regañarán? ¿Abrirán los magistrados la puerta para que el pueblo les reclame algo, por ejemplo, su dinero? Por lo pronto, a “alguien” –dicen– se le podría ocurrir la idea de azuzar a los contribuyentes, y al mismo tiempo, hacerle ruido a la aprobación del próximo presupuesto 2019, y meter en dilemas a los actuales diputados locales. ¡Qué nervios!

QUEDABIÉN

Con las ansias locas que dicen que trae el presidente municipal capitalino, Ulises Mejía Haro,  de caerle bien a todos aunque quede mal con más de alguno, cuentan los chismosos que su estrategia es presumir que a sus audiencias públicas le ha sumado una variedad de servicios y apoyos semanales.

Según los mismos chismosos con memoria, su estrategia se parece cada vez más ¡a la que usó en su momento Amalia García en sus giras! Módulos de vacunación, oferta de empleos, entrega de lentes y atención nutricional pa’ la raza, son varias de sus ofertas. A ver qué tan bien le funciona el método… habrá que esperar.

NO INTERRUMPAN

En las recientes reuniones que varios personajes locales han tenido con el nuevo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, se han venido dando cuenta de una característica que ya lo distingue de otros, y que los ha “sacado de onda” más de una vez: al preciso no le gusta, aseguran, que la gente coma mientras él habla. ¡Qué especialito!

La “manía” de AMLO, dicen, se encargan de propagarla quienes convocan a las reuniones con él, para que a ninguno de los invitados se le vaya a ocurrir tocar los alimentos si les toca algún desayuno o comida con el jefe de las instituciones del país. ¿Y entonces qué se hace en ese caso? Fácil: a las reuniones con el preciso hay que llegar bien comidos… o aguantarse hasta que terminen.

APRETADÍSIMO

Las lenguas viperinas destilaron, en este frasco de veneno, que al flamante Coordinador Estatal de Bibliotecas, Luis Hugo Núñez Bermúdez, quiere sentirse más laico que Benito Juárez y, por eso, ya les advirtió a los trabajadores de la Biblioteca Central “Mauricio Magdaleno” que –por ninguna razón– se les vaya a ocurrir ¡instalar el Nacimiento dentro de sus instalaciones!

La tradición de los trabajadores, que ya tiene casi 20 años de llevarse a cabo y, curiosamente, más para consumo interno que para exhibirlo al público, está ahora vetada porque, según Núñez Bermúdez, “el artículo 3º de la Constitución lo prohíbe”… y que porque la secretaria de Educación Gema Mercado no le ha comunicado ninguna cosa en contrario. ¡Qué apretado salió el bibliotecario!


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