Alberto Chiu
Alberto Chiu

Ayer por la tarde, apenas horas después de que se anunciara todo un “operativo” de seguridad para cuidar de la seguridad pública durante la tradicional feria patronal de Guadalupe, un nuevo hecho de sangre enlutaría no sólo a la sociedad sino, más particularmente, a la propia corporación policiaca municipal.

Dos elementos de ese cuerpo policiaco, un hombre y una mujer –ambos jóvenes– fueron arteramente acribillados a balazos en pleno centro de la cabecera municipal, por la Alameda, sin que a lo largo de la tarde y noche se detuviera a sus agresores. Cualquier anuncio previo hecho por el director de la corporación, quedó por los suelos.

En Fresnillo, el alcalde Saúl Monreal reconoció que con todo y la reciente llegada de más elementos policiacos (de la Metropol o de la Policía Federal, no importa), la situación de inseguridad no ha disminuido, y la autoridad (su autoridad) está rebasada.

Entonces… ¿no es contando con más elementos policiacos como se acabará con los hechos delictivos en cualquiera de los principales municipios de la entidad? ¿No es tampoco con la instalación masiva de cámaras de vigilancia que se logrará localizar y detener con prontitud a quienes perpetran estos hechos?

Entonces, medio mundo se pregunta cómo o cuál será la última estrategia que utilizará el gobierno para inhibir, combatir y abatir la incidencia de homicidios dolosos, privaciones ilegales de la libertad, tráfico de armas o estupefacientes o cualquier otro delito cometido por las bandas del crimen organizado que, de sobra se sabe, operan en el territorio estatal.

Nuevamente, ante todas estas noticias (malas) de lo que sucede en Zacatecas, el gobierno (el estatal, los municipales) nuevamente responde con la justificación de que “se está trabajando en acciones coordinadas para la prevención del delito”, que incluyen desde visitas y pláticas en escuelas públicas y privadas, hasta conferencias en empresas.

Sí, está más que claro que la prevención jugará su papel (importantísimo, no cabe duda) de aquí a unos 5 o 10 años quizás. Pero… ¿y lo que sucede en la actualidad, cómo planean detenerlo, combatirlo, preverlo, abatirlo? Porque lo queramos o no, a la sociedad también le urgen acciones inmediatas de remediación sobre la seguridad, y no sólo la promesa de que “en unos años todos seremos mejores seres humanos”.

Porque a final de cuentas, eso es la prevención: el anhelo de que mediante lo que hoy se hace en escuelas, casas, empresas, el día de mañana haya más ciudadanos buenos y respetuosos de la ley. Si, de acuerdo, pero… ¿y qué pasa con los que hoy ya transgreden la ley y delinquen flagrantemente sin que haya más responsables detenidos? ¿Cómo le hará el nuevo gobierno federal y los gobiernos estatales para aliviar este cáncer que carcome a nuestra sociedad?

Los hechos delincuenciales siguen ocurriendo todos los días, a los ojos de la sociedad y a plena luz del día. Lo que no se ve en las mismas circunstancias, es la acción de la autoridad. ¿Qué les falta o cuál es su pretexto?


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