¡PELEA! ¡PELEA!

No quita el dedo del renglón (o de la llaga, como quiera usted) la hoy senadora morenista Soledad Luévano, y ayer nuevamente hizo de las suyas al exhibir en sus redes sociales que, según sus informaciones, el góber Tello dice una cosa y hace otra, pues aseguró que mientras se queja de que no hay dinero, a sus subordinados de primer nivel ya hasta les aumentó el sueldo.

Y es que apenas el día antes, ella misma ya había presumido en las redes que, tras dialogar y discutir y debatir con un montón de gente, lograron aprobar que en el Senado bajaran sueldos, asesores y hasta pago de médicos privados. ¿Será verdad que andan así de austeros? ¿Y aquí los morenazos le irán a seguir la corriente a su senadora, y harán lo mismo en el Congreso, por ejemplo? Hay quienes dicen que no… que no están locos.

QUÉ CÓMODOS

Pero no, aquí los diputados locales morenazos, junto con la diputada petista Gabriela Pinedo, dieron una conferencia de prensa sobre el tema con dos posicionamientos básicos: el primero, reclamarle al góber que ande diciendo que no tiene lana, cuando su secretario de finanzas Jorge Miranda ya había dicho (según ellos) que había suficiencia presupuestal para los maestros.

Pero el segundo no tuvo pierde: dijeron que no se han involucrado en la gestión de mayores recursos… ¡que porque no los han invitado! ¿De veras, están esperando que alguien les hable a ver si quieren y pueden unirse, ante la necesidad urgente? Con razón no se avanza, pues con esas “ansias de trabajar” que les caracterizan, están –como dice el refrán– “buenos para traer la muerte”. ¡Siéntense a esperar!

DESCONCERTADOS

Quizás lo que suceda con los morenazos diputados (y con muchos más miembros del partido), dicen los chismosos, es que estén totalmente “sacados de onda” por una foto que, tempranito, ayer subieron los integrantes de un grupito bastante peculiar, reunidos con el coordinador de Ganadería, David Monreal Ávila, y la “súperdelegada” Vero Díaz Robles.

Y es que, según algunos militantes, no les cayó nada bien que ahí anden Cuauhtémoc Calderón, Javier Reyes Romo y hasta Pepe Rodríguez, a quienes identifican como “detractores” de aquél llamado “movimiento social transformador” de David Monreal, ahora muy juntitos con ellos y con Omar Carrera y Héctor Menchaca, actuales diputados locales. ¿Se quedarán calladitos los presuntos inconformes? A lo mejor es la nueva “disciplina partidista”…

EN EL LIMBO

Por cierto que ya ha trascendido que, en diversas delegaciones federales, andan como “en el limbo” pues ni les han bajado instrucciones desde sus oficinas nacionales, ni nadie les avisa nada, y no se sabe bien a bien cuándo vendrán los cambios de delegados o como quiera que se vayan a llamar. Dicen que siguen chambeando, eso sí, pero nomás a la espera de que los liquiden.

Mientras tanto, dicen los chismosos, la “súperdelegada” Díaz Robles anda haciendo visitas “sorpresa” en las delegaciones, y cuentan que es chistosísimo ver cómo casi nadie la reconoce y todo mundo se queda con el ojo cuadrado cuando se presenta a “revisar” qué hacen en tal o cual delegación. Según algunos, no estaría mal que al menos les avisara de sus visitas, siquiera para que le tuvieran listo un resumen de actividades…


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