NORMA BERNAL | NTRZACATECAS.COM
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Fresnillo.- Una noche buena es lo que todos los fresnillenses desean en sus hogares al compartir a lado de sus familias el amor que se tienen, pero también para disfrutar una deliciosa cena.

En El Mineral, en la mayoría de los hogares se acostumbra tener una cena modesta, pero muy tradicional, con tamales de chile rojo con carne de puerco, verde con carne de pollo, rajas con queso y dulce, para el gusto de cualquier paladar.

Para acompañar los tamales se acostumbra un ponche caliente, el cual se elabora con canela y frutos de temporada, como caña, tamarindo, tejocote, naranja, manzana, entre otros.

Aunque al pasar de los años en algunas familias también incorporan cenas gourmet, esto no hace que dejen de lado los tamales y ponche.

Como postre de Navidad no hay nada mejor que los ricos buñuelos bien azucarados y con miel, pues son lo mejor para endulzar cualquier paladar.

Sin embargo, lo mejor de la Navidad radica en la unión familiar, donde se acostumbra el intercambio de buenos deseos y esperan con ilusión el nacimiento del Niño Dios, en especial, los más pequeños del hogar.

El 24 de diciembre, además, es la última noche de posadas, donde la familia reza y después piden posada con cánticos y rompen piñatas.

En punto de las 12 de la noche los abrazos y buenos deseos de amor y paz engalanan la velada.


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