¿EN CAMPAÑA?

Más de tres contribuyentes (y muchos más empleados de las oficinas recaudadoras) se quedaron estos días con el ojo cuadrado y totalmente patidifusos, cuando vieron entrar a un muy sonriente y saludador Jorge Miranda, secretario de Finanzas, haciendo visitas “de supervisión” con sus subordinados, para checar que a la gente se le trate bien.

Sí, señoras y señores, todo parece indicar que –según las víboras chismosas de Finas-tranzas– el golden boy de los dineros ¡anda en campaña! Quizás no para llegar a un puesto ahorita, sino nomás para que con esas sonrisitas y buenas poses la gente no sienta el ramalazo al momento de pagar impuestos tan altos o más que en años anteriores. ¿De veras creerá que convence a alguien?

NARROPECUARIO

Como la paloma negra, dicen que no dormía, nomás se le iba en puro “chorear”; sí, José Narro Céspedes (Narro El Malo, le dicen”) anda echando choros aquí y allá, hasta el punto de proponer que trae en sus manos la “gran reforma agraria” que necesita el país. ¿Y cómo creen que la publicita? Pues poniéndola frente a la de su contrincante.

Sí, según aseguran los chismosos del rancho, Narro Céspedes presume en todos lados que su “reforma” es de a deveras, y “no como la de Monreal”, y que eso quedará demostrado en todo foro agropecuario donde la presente para beneplácito del campesinado y pa’la friega de su homólogo senador y ex gobernador fresnillense. Con razón dicen que el peor enemigo de uno de aquí… es otro.

CANDIDOTE

Dicen y cuentan las lenguas viperinas guadalupenses que, luego de que se le fue su secretario de gobierno municipal (o lo corrió, nadie sabe, nadie supo), al presidente municipal Julio César Chávez Padilla le harían “un bien” si le recomiendan a un buen candidato para que se ocupe de ese cargo y de las broncas que conlleva.

Según algunos avezadillos (y aguzadillos) de la polaca local, no estaría mal que le propusieran llevarse a Juan Manuel Rodríguez Valadez, actual secretario del ayuntamiento capitalino, quien está más que probado que sabe del asunto y no se asusta a la primera manifestación. Lo único difícil, dicen, sería convencer a Ulises Mejía Haro de que lo suelte, porque… ¿qué tal que luego le va como al de Guadalupe?

LA SEÑORA

Casi como anécdota de fin de año, cuentan las malas lenguas que deambulan por la Casa de los Perros que, con el propósito de organizar la Villa Navideña que se puso en la Plaza de Armas en esta ocasión, hubo una reunión de la comisión respectiva de funcionarios de primer nivel y achichincles, en donde un solo asunto los tuvo atorados durante más de dos horas…

¿Y cuál cree que era el asunto? Ah, pues responder una sola pregunta. Porque cada vez que comenzaban a discutir si pondrían puestos de comida, o juegos, luces aquí y allá, o cualquier otra cosa, no faltaba el que dijera: “Oigan, pero… ¿sí le gustará eso a la Señora?”, refiriéndose por supuesto a la doctora Cristina Rodríguez de Tello, cuyos chicharrones son, al parecer, los únicos que crujen en esa oficina suya.

 


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