LOS “NUEVOS”

Desde ayer, que se convocó a los medios para una rueda de prensa ofrecida por la “súperdelegada” Verónica Díaz Robles, se comenzó a especular (y no) sobre la temática de la misma, y luego luego se soltaron los lenguas largas diciendo que, como es natural, se trataría del “destape” de nuevos titulares de delegaciones en la entidad. Aunque eso de “nuevos”…

Ya desde ayer trascendió, por ejemplo, que la primera nombrada sería Norma Julieta del Río, como delegada de la nueva Secretaría del Bienestar; y que también estarían Cuauhtémoc Calderón como próximo delegado de la Secretaría del Trabajo; o el mismísimo “Ro”, Rodrigo Román, en la Sedatu con la bendición divina del propio presidente López Obrador. Qué bárbaros, cómo la hacen de emoción.

LA “DOÑA”

Nadie sabe, bien a bien, cómo explicar la presencia de la presidente honorífica del DIF y a la postre esposa del góber Tello, la doctora Cristina Rodríguez, en la cabecera de la mesa de trabajo donde ayer se reunieron, ya tardecito, los miembros del gabinete de gobierno de este estado. ¿En calidad de qué, exactamente?

Las víboras chismosas, de esas que abundan en las oficinas de gobierno, aseguran, juran y perjuran que estuvo ahí en calidad de “visora y supervisora” de que nadie vaya a meter la pata, y para dar su venia o rechazo a los planteamientos de su maridín. Otros dicen que nomás asistió porque no tenía otra cosa qué hacer… ¿A quién habrá que creerle?

QUÉ BOCHORNO

También ya tardecito, desde el cómico y mágico municipio de Guadalupe informaron, con todo el dolor de su corazón, que Julio César Chávez Padilla dejaba, por tiempo indefinido, la Presidencia Municipal, dizque para “erradicar un padecimiento de su espalda”, según dijo su oficina de comunicación social.

En su lugar, dijeron, quedó su suplente César González, también de origen reporteril como él mismo, quien alguna vez se encargó de organizar la feria del pueblo, y anduvo como su sombra durante varios años en diversos encargos, hasta que ahora, dicen, le cayó de rebote la oportunidad de su vida. Ahora a ver qué hace con ella.

RELAJADO, RELAJADO

Tras conocerse la separación “por tiempo indefinido” de Julio César al cargo de Presidente Municipal de Guadalupe, no faltaron los viboreros criticones que, de inmediato, señalaron que seguramente David Monreal debería estar muy preocupado, pues su cuadro juvenil se le estaba cayendo a pedazos por la incompetencia, disfrazado de malestar de salud.

Sin embargo, hubo otras voces discordantes que, con la mano en la cintura, aseguraron que por el contrario el coordinador de Ganadería del gobierno federal debe estar muy relajado tras esa noticia, y no tanto porque se le caiga uno de sus cuadros, sino por la sencilla razón de que (juran), a David le corre atole por las venas. ¡Ups!


Los comentarios están cerrados.