Mauricio Flores / Periodista y promotor cultural
Mauricio Flores / Periodista y promotor cultural

 “Qué hace un distinguido académico en Las Vegas jugando al póquer, ‘la última profesión del hombre libre’, en las soledades de su tiempo, en esa nueva realidad que parece devorarlo hasta el aniquilamiento total; seduciéndolo a la vez con el glamur del triunfo, el dinero y la diversidad de excesos que se obtienen mediante ambos.”

 

Buscar es encontrar. O no. Perderse en los afanes de la búsqueda. Apretar en nuestras manos, nuestros deseos, una o más posibilidades. Llegar a puerto firme. Saltar al vacío, también. Jugarse en una partida de cartas lo que el destino nos entregó para jugarnos. Ganar. Perder. Hacer de la literatura un juego más de la vida. Vivir.

Vivir a ritmos de torbellino, como lo hace Génesis Montesinos, el personaje central de la novela All in, Sinatra, con la que Pedro Zavala (Ciudad de México, 1981) obtuvo el Premio Mauricio Achar-Random House 2018, y que las maneras narrativas del autor acompañan con la misma rapidez. Una novela donde la urgencia de lo que cuenta nos coloca desde las primeras líneas en la cara inesperada de la misma narración. Ese naipe se abre en Las Vegas (no en la Praga de Kafka), en una sala de juego de la planta baja del Venetian (no en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires) y en el paño beige de una mesa ovalada del Texas Hold´em (no en la mesa de lectura de la Biblioteca Pública de Nueva York).

Sabrá ya el lector de qué habla (de quién) All in, Sinatra, si tan sólo asomarnos a su portada la historia arranca. Un rey de corazones en forma de estrella. La buena estrella para el profesor Montesinos con cincuenta y tres mil dólares, “todos míos”. “Para mí, míos, pensó. Cincuenta y tres mil. ¿Un profesor de literatura inglesa puede ganar esto en un semestre de trabajo? ¿Dando clases, publicando algunos artículos, ensayos por aquí y por allá, tal vez un libro de cuentos, incentivos académicos incluidos, alguna edición o trabajo por encargo?”.

“No”, contestará a letra seguida la narración.

 

Vida podrida

All in, Sinatra no es una novela convencional. De esas que nos cuentan las dilatadas existencias, de colectivos o personas, en devenires ya presupuestos por autor y lectores desde sus primeras páginas. All in…, “prefiero vivir un día como león que mil como cordero”. Es como una explosión que narra lo sucedido a este viejo profesor universitario en unas cuantas jornadas. Días, tardes y noches que se confunden al amparo de las luces artificiales de los grandes casinos de Las Vegas, hasta donde Génesis Montesinos llegó convencido de que la vida occidental está podrida. Bien podrida. Quizás infundido por Fitzgerald, el de los personajes aparentemente perfectos, pero en realidad consumidos y condenados, como el mismo profesor.

Qué hace un distinguido académico en Las Vegas jugando al póquer, “la última profesión del hombre libre”, en las soledades de su tiempo, en esa nueva realidad que parece devorarlo hasta el aniquilamiento total; seduciéndolo a la vez con el glamur del triunfo, el dinero y la diversidad de excesos que se obtienen mediante ambos.

Pues saltar al vacío, qué otra cosa puede hacer. Si bien ese vacío sea el espacio en el que el novelista recrea el encadenamiento de azares que la vida le destina a Montesinos, justo en el lugar “para las mayores apuestas en el mundo”. La suerte y el tiempo señalados, “¿en qué maldito momento comenzó esta locura?”, y de los que el profesor no escapará. (“El tiempo somos nosotros”, escribió Revueltas).

Tiempo que posibilitará al lector viajar al lado de Montesinos por rumbos no vaticinados y, especialmente, a los secretos mecanismos del póquer, “la última profesión del hombre libre”.

Cómo es que las cosas suceden cuando suceden, no antes ni después. “¿Qué sentido tiene vivir instalados en las consecuencias de nuestros errores?”. Quien busca encuentra, dicen, aunque en ocasiones nos extraviemos en los afanes de la misma búsqueda, se dijo ya. Jugar es ganar, o no. Es también ser derrotado. El marcador siempre adverso, independientemente de la partida, y sin olvidar eso llamado venganza. ¿Revancha? Ganar, ¿qué? Perder, ¿qué? Cuestiones que sabe el profesor Montesinos (ocultas intenciones más perversas) y a las que se entregará desde su soledad y su tiempo. A resolución de torbellino, como jugada de naipes, impresa por el novelista.

Buen novelista, y de quien ya esperamos nuevas sorpresas.

Referencia: Pedro Zavala, All in, Sinatra, Random House, México, 2018, 302 pp.

Fotografía: Mariana Flores.


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