Alberto Aguilar
Alberto Aguilar

EL ARRANQUE DEL año ha resultado bastante complicado para nuestra economía, no sólo por el
entorno global menos promisorio, sino por la incertidumbre que prevalece por el cambio de gobierno y
la modificación de muchas políticas públicas en el plan que sigue el presidente Andrés Manuel López
Obrador.
Simplemente en el quehacer energético que prometía para los próximos años cuantiosas inversiones,
muchas están en un paréntesis por el cambio de rumbo que habrá para PEMEX, que dirige Octavio
Romero, y la CFE a cargo de Manuel Bartlett.
En la última encuesta de Citibanamex, que lleva Ernesto Torres Cantú, hay una baja generalizada en
las previsiones de crecimiento para el PIB. Simplemente este último banco ya está en 1.4 por ciento y
no es de los más pesimistas.
De cara a este escenario es interesante conocer la encuesta “Perspectivas de la Alta Dirección en
México 2019”, ejercicio que realiza la firma de consultoría y auditoría KPMG, que comanda Víctor
Esquivel desde hace 14 años.
En esta ocasión para el muestreo que pronto se hará público, se recogió el parecer de 930 directores de
empresa en un 43 por ciento, presidentes 15 por ciento, gerentes 14 por ciento y consejeros 10 por
ciento, entre otros.
Son firmas de servicios, manufactura, inmobiliarias, construcción, energía, automotriz, trasporte, salud,
hotelería, medios de comunicación, o sea que hay diversidad.
Tal cual se respira en el ambiente, el cambio de gobierno es la principal preocupación para la IP, ya que
60 por ciento lo visualiza como negativo y sólo 20 por ciento positivo.
Y es que con la nueva administración, un 50 por ciento percibe inestabilidad económica, 15 por ciento
disminución del consumo, 13 por ciento inestabilidad política y 6 por ciento falta de seguridad.
Obviamente 54 por ciento de los encuestados espera que el ritmo económico empeore vs 2018.
Definitivamente hay más pesimismo, ya que en el anterior ejercicio sólo 29 por ciento estaba en esa
tesitura.
Para lo que es el avance de la empresa, 61 por ciento lo ubica en un solo dígito y sólo 25 por ciento en
doble, contra el 31 por ciento del 2018.

En cuanto a las variables nodales para que las compañías mejoren su competitividad tampoco hay
muchos cambios, puesto que a la corrupción se le da 80 por ciento, inseguridad pública 58 por ciento,
falta de Estado de derecho 53 por ciento y estabilidad económica 44 por ciento.
Además, en este apartado del ejercicio elaborado por el equipo de Roberto Cabrera socio líder de
Asesoría de KPMG, otra mala noticia radica que en un 48 por ciento asegura que por la seguridad ya se
han reducido o de plano suspendido inversiones en puerta. Es el segundo año que se presenta este
factor que apunta a convertirse en tendencia.
No podía faltar la inquietud de la falta de una reforma fiscal entre los temas prioritarios para la IP, lo
que tendría que considerar la SHCP de Carlos Urzúa. En la misma línea 61 por ciento de los
encuestados consideró que la actual Ley de Ingresos no contribuye a la competitividad de los negocios.
Otro elemento a destacar del sondeo de KPMG, que en esta ocasión se cerró más temprano (18 de
enero) para contar con los resultados de forma más expedita, es el hecho de que a pesar de la cautela
empresarial, 58 por ciento de los negocios mantienen en la mira invertir fuera de México.
Un 40 por ciento lo haría en EU, 25 por ciento en Colombia, 15 por ciento en Perú, 14 por ciento en
Brasil quizá impulsados por la promoción de Jair Bolsonaro y 13 por ciento en España, economía que
por primera vez se ubicó en el “top five”.
En lo que hace a México las preferencias se mantienen en el Bajío: 33 por ciento Querétaro, 28 por
ciento Guanajuato y luego 27 por ciento a NL, 27 por ciento Jalisco y 26 por ciento en el EDOMEX.
Así que ilustrativa herramienta de la multinacional con 73 años aquí.

AUNQUE TÁCITAMENTE EL miércoles se dio el banderazo de salida a la reanudación de las
conversaciones comerciales entre México y Argentina, le adelanto que pronto se fijará la agenda para
reanudar ese proceso que inició con Enrique Peña Nieto. De hecho estuvo por aquí Dante Sica,
ministro de Producción y Trabajo de ese país, quien se reunió con Graciela Márquez titular de
ECONOMÍA. También las empresas mexicanas que comercian con la nación sudamericana sesionaron
con el embajador argentino Ezequiel Sabor. Por parte de los argentinos hay el interés en evolucionar
de un ACE a un TLC. Claro que hay temas sensibles como automotriz y alimentos. Aun así se estima
que con cautela se puede avanzar.

UN RUBRO QUE vela armas ante la posibilidad de que el gobierno de AMLO pueda abrir la frontera
a los autos chocolate, es el automotriz encajado en AMIA de Eduardo Solís y AMDA, que dirige
Guillermo Rosales. Hay enormes presiones de por medio y está por vencer el 31 de marzo el decreto
que hasta ahora logró detener esa avalancha. El rubro va a insistir en entrevistarse con la SHCP de

Carlos Urzúa y ECONOMÍA de Graciela Márquez. Ya conocen de sus temores Julio Scherer
director jurídico de Presidencia, Alfonso Romo y Margarita Ríos-Farjat titular del SAT. Obviamente
hay temor. La invasión significaría más de un millón de autos.

ESTA SEMANA NADIE esperaba que BANXICO, que comanda Alejandro Díaz de León,
modificara las tasas, así que su decisión de mantener el nivel en 8.25 por ciento se dio conforme al script.
Es demasiado prematuro anticipar la tendencia inmediata para esa variable, ya que los riesgos a la alza
para la inflación persisten, lo mismo que para el tipo de cambio tal cual lo reconoció el banco central.
Además está la incertidumbre interna y un “balance de riesgos para el crecimiento que está sesgado a la
baja”. Mejor esperar.


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