ADOLFO DÁVILA
ADOLFO DÁVILA

Francisco, Carlos, Sebastián y Diana

La semana pasada estuve en viaje de negocios en Tucson, Arizona, y me gusta estar haciendo encuestas, a los conductores de UBER gringos o evidentemente gringos les pregunto sobre Donald Trump, sobre el muro y qué opinan de los migrantes, de la caravana migrante y el tema puede desviarse hasta el clima frío que impera en la Unión Americana y cómo se ve afectado Tucson en los últimos días por esta onda gélida.

Sobre Donald Trump un ciudadano americano fue contundente “está loco y te das cuenta cuando habla, como es posible que diga tal cantidad de tonterías, es un Presidente que un día te dice una cosa y al día te puede salir con otra, es puro bla bla bla”, así lo calificó, ninguno, y fueron varios los encuestados que hablaron con entusiasmo sobre su Presidente,  un poco o muy apenados, por lo menos fue mi percepción cuando les traté el tema.

Sobre el muro también bromeamos, o me bromearon respecto de que los mexicanos lo vamos a pagar, decía un conductor que él lo veía como un tema político, dice que Estados Unidos tiene presupuesto para pagar el muro en su totalidad  y que sólo se estaban confrontando los partidos defendiendo sus posturas, ganando votos, pero que en realidad Estados Unidos no necesita que México pague por el muro, es más, apunta, “ya lo empezamos y lo está pagando nuestro país”, afirmó que esto al menos disminuirá el flujo de migrantes por la existencia del gran muro, aunque siendo una frontera tan grande aún existirán muchos pasos, por el desierto, por lugares lejanos o serranos que no tengan el muro aún.

Somos criticados por las políticas migratorias, ¿Cómo es posible que México deje un paso libre a tales cantidades de migrantes centroamericanos, de qué se trata? Es una broma, dijo Charles cuando tratamos el tema.

En general sobre los mexicanos en Estados Unidos los refieren como trabajadores, aunque también hay malos y delincuentes, no pudieron evitar mencionar la cadena perpetua de El Chapo, anunciada justo en esos días, pero todos tienen amigos o conocen mexicanos que son muy trabajadores, lo juro.

Francisco, conductor de UBER me platica cómo dejó Sinaloa y viajó a Estados Unidos con toda su familia, recuerda cómo se vino abajo su negocio de supermercado, era tanto el clima de inseguridad, la gente ya no salía de su casa, y las balaceras estaban a la orden del día, dejamos todo y venimos a Tucson, ahora estoy pagando una casa y esta camioneta, aquí hay que levantarse desde temprano a darle al trabajo, si no, no haces nada.

Diana es camarista en el hotel, alegre, saludadora y trabajadora pues tiene dos trabajos y mantiene a su familia, pasa más tiempo trabajando que con ellos, pero apunta “me va bien” y no se arrepiente de haber dejado México, Sebastián maneja UBER para completar sus gastos, dice que gana 100 dólares diarios y ya deja de manejar, también trabaja en una empresa de telecomunicaciones que pone redes en escuelas y todo lo necesario para el WiFi, Carlos trabaja en la comida rápida, hace hamburguesas, a veces es cajero y de cuando en cuando le toca limpiar el local.

La comunidad de mexicanos en Estados Unidos es reconocida como trabajadora y organizada, allá todos han aprendido la cultura del esfuerzo, tienes lo que mereces, lo que ganas, por lo que te esfuerzas, y así crecen los mexicanos en el país del norte, acá el Gobierno les va a dar dinero directamente, por esto y por aquello les dan dinero, seguimos promoviendo la cultura de la dádiva, del poco esfuerzo, del paternalismo, acá en México por eso hay tanta corrupción, no quieren trabajar, no quieren salir adelante, y con gobiernos populistas menos creceremos, allá en norte, allá sí es otra cosa.


Los comentarios están cerrados.