René Fernando Lara Cervantes
René Fernando Lara Cervantes

Una de las cosas que caracteriza la presidencia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) son las conferencias matutinas en Palacio Nacional, y que a consideración de algunos especialistas, son una novedosa estrategia de gobernar. De acuerdo con BBC Mundo, en estos eventos, en los que además participan funcionarios de su gobierno sobre algunos temas en específico, anuncia los programas sociales de su gobierno e incluso manda mensajes políticos. Se refiere también que la estrategia le ha rendido frutos en cuanto a popularidad, al presentar ante los periodistas a actores y temas de importancia en materia política con la posibilidad de una conversación directa y cotidiana entre el gobierno y los medios de comunicación. En este espacio el presidente y su equipo responden a preguntas, críticas y señalamientos, al mismo tiempo que se demarca la agenda de discusión política en el país tanto en medios como en las redes sociales. Sin embargo, también existe información que cuestiona las bondades de este tipo de intervenciones. Por ejemplo, Letras Libres refiere que el propósito de estas conferencias es posicionar un mensaje específico que debe ser retenido por la audiencia, por lo que es necesario reflexionar sobre el fin de las mismas, principalmente al considerar que hasta la fecha el presidente López Obrador ya ha dado más conferencias de prensa que los mandatarios Ronald Reagan, George W. Bush, Bill Clinton y Barack Obama en sus correspondientes periodos de gobierno. Es importante mencionar que el mensaje enviado a través de las intervenciones matutinas de AMLO se ha caracterizado por destacar los atributos de la actual administración, por denostar a todos aquellos que no están de acuerdo con su gestión, así como etiquetarlos de forma peyorativa como neoliberales, conservadores o fifís y en sostener el argumento de que se están obteniendo resultados a pesar de no proporcionar evidencia de los mismos; lo cual elimina el carácter informativo de las conferencias de prensa y por lo tanto la posibilidad de realizar evaluaciones periódicas sobre los temas presentados, así como su contribución a la transparencia.

Hasta la conferencia mañanera del viernes 12 de abril todo transcurrió con relativa tranquilidad para AMLO, pues en esta ocasión se contó con la participación del periodista Jorge Ramos de Univisión, quien le hizo cuestionamientos sobre los temas de seguridad, libertad de prensa y la política con Estados Unidos. El intercambio entre AMLO y el periodista fue ríspido e incluso despertó reacciones en defensa del mandatario, como la del padre Alejandro Solalinde,

reconocido defensor de los derechos humanos, quien calificó a Ramos como insolente, agresivo y altanero. Asimismo, en las redes sociales se creó el hashtag #JorgeRamosProvocador para extender la crítica al comunicador. Quizá uno de los puntos más sensibles en esta interacción fue sobre el tema de seguridad y las estadísticas sobre homicidios dolosos, donde el presidente López Obrador afirmó que en sexenios anteriores se utilizó una estrategia equivocada, asegurando además que durante su mandato se ha mantenido o revertido la tendencia sobre este tipo de delitos. Al respecto, el periodista refirió que, desde el inicio del sexenio en diciembre de 2018 hasta febrero de 2019, fuentes oficiales del gobierno de AMLO contabilizaron 8 mil 524 homicidios dolosos, cifra mayor al mismo periodo del año pasado. Sin embargo, el mandatario negó dicho aumento y argumentó que cuenta con otra información. Lo anterior da sustento a la tesis sobre el mensaje que se pretende enviar con las conferencias matutinas y a la ausencia de resultados verificables en las mismas, ya que basta consultar los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en su apartado “Víctimas, incidencia delictiva del fuero común”, para confirmar la suma rechazada por López Obrador, así como para verificar la tendencia a la alza en este delito en el mismo periodo del año anterior, donde se registraron 7 mil 565 homicidios dolosos.

Las conferencias matutinas continuarán a lo largo del sexenio y, por lo tanto, es importante que los medios de comunicación cuestionen y evalúen de forma crítica los argumentos que ahí se presentan. En este sentido, no es insolente ni altanero discutir con fundamentos las contradicciones y falta de resultados, con el objetivo de que lo la información que en el futuro muestre el presidente sea verificable y cuantificable, y así dejar atrás la lluvia de ocurrencias y descalificaciones de sus detractores políticos que conforman una parte significativa de sus argumentos de cada día.


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