MEJOR SOLO

Ante las recurrentes y cada vez más notorias ausencias del góber Alejandro Tello en diversos eventos públicos en la capital, y su aparente preferencia por aparecerse en eventos de municipios, hay gente que se pregunta: ¿es la del gobernador una vocación realmente municipalista, que lo lleva a las demarcaciones? O de plano nomás es miedito y sentimiento…

Y se lo preguntan porque, según han apreciado los locales, en los más recientes eventos donde ha estado, le fue bastante mal y es posible que ya le hayan calado hondo los abucheos y rechiflas que le han recetado varias veces. Y ahora qué va a hacer… ¿evitar las aglomeraciones para que nadie le diga nada? Sería tanto como poner en práctica la política del avestruz…

SIN SENTIDO

Por cierto que, hablando del góber Tello, todo indica que entre quienes le manejan sus redes sociales seguramente tiene a alguien que no lo quiere nada, nadita, y por eso no pone atención en lo que publica en su nombre, que lo hace ver a veces veleidoso, falto de tacto y sensibilidad, o incluso hasta inocente… que viniendo de un gobernador, quizás no sea lo más deseable.

Y es que más de tres víboras de la calle vieron como “de mal gusto” que, en sus redes, el góber igual publica una nota de jolgorio, como la fiesta del Día de las Madres, e inmediatamente después una nota triste del luto por la muerte de Rafael Coronel. Lo peor de todo, dicen algunos viperinos cercanos a él, es que luego capaz que ni se da cuenta de lo que ponen en su boca… ¡Ups!

NINGUNEADO

Entre los dimes y diretes del quién es quién en la repartidera de los apoyos sociales a la gente más fregada, dicen que el que se vio “bien ternurita” fue el mismísimo Roberto Luévano Silva, secretario de Desarrollo Social en el estado, buscando delicada y atenta y tiernamente a la súperdelegada Verónica Díaz… y ella haciéndose del rogar, desde su pedestal.

Tal como lo platicó el propio Luévano Silva, eso de que le intentó llamar pero nomás le contestó la secretaria particular y le prometió que luego le regresaban la llamada… es una historia de desencuentros que van para largo. Según cuentan, el funcionario estatal sigue esperando que algún día Vero Díaz lo reciba, o hable con él, o siquiera lo voltee a ver. Mejor que espere sentado.

SÚPER TAZAS

Ahí tiene usted que la comidilla de estos días, entre los burócratas de cierto pelo, es que la Secretaría de Administración (SAD) está organizando toda clase de conferencias y talleres y reuniones para prevenir y combatir el acoso sexual en las oficinas gubernamentales (quién sabe por qué será, o qué se saben ellos mismos).

Lo más chistoso, dicen los mismos burócratas, es que al término de las conferencias les regalan a los asistentes una bonita taza, con mensajes anti-acoso. Total, que ya les llaman las “tazas anti-acoso”, y que seguramente servirán para que las víctimas se las avienten por la cabeza a quien intente decirles “mi alma”. ¡Sopas! Ya después verán cómo parar la violencia.


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