Pablo Pedroza Bernal
Pablo Pedroza Bernal

Los Programas para el Bienestar…

Bajo la premisa “Por el  bien de todos, primero los pobres”, el primer paquete económico del Capitán de la Cuarta se caracterizó por enfocar los mayores cambios para aumentar los recursos públicos a las polticas del bienestar, mismos que son parte del andamiaje de su Plan Nacional de Paz y Seguridad.

 

Así, la distribución de estos recursos es materia de narrativa arenga, explicaciones, especulaciones, pues bien a bien se sabe de su avance en el país, pero no existe una propuesta metodológica de cómo medir sus impactos. Me explico. Si los Programas del Bienestar son parte de las acciones para la prevención, parece que tendremos que esperar aún demasiado tiempo para ver sus efectos, ello si se contrasta con las cifras y el clima delincuencial que aún está en el día a día en el país.

Que se apoye a quién más lo necesita es una tarea necesaria, cerrar las brechas desigualdad es una tarea necesaria en la que debemos todos seguir empeñados, pero nos ayudaría más, para no errar otra vez el tiro, cuál es la metodología de seguimiento, las líneas base desde las que se construye la política, sus metas y sus INDICADORES DE IMPACTO para saber si lo que se cancela o se redirige tendrá los frutos esperados.

En este tema ya tuvimos experiencias que no sólo pusieron por las nubes a su villano favorito, Carlos Salinas de Gortari, quien con Solidaridad se convirtió en el gran benefactor de los pobres y en el creador de una narrativa e imagen del hombre en el centro del poder que en torno de sus intenciones concentraba todo. Vale la reflexión no vaya a ser que de tan diferente acabe siendo lo mismo.

Y Más llama la atención, porque si bien uno puede creer que lo hace desde  la profundidad de sus covicciones de lo que cree correcto, pareciera que el capitán tiene a la vista el paso a construir, incidir en el 21, pero no se avizora el Paso.

A menos de que los programas del Bienestar mantengan temporalmente, eternamente, vale preguntarse, una vez que alguien deje de ser beneficiado con ellos, a dónde se incorporará a hacer útiles y productiva y viables para sí y la comunidad sus potencialidades.

Tomo una arista. El Capitán de la Cuarta ha venido concentrando recursos públicos que, de acuerdo a leyes vigentes, recordemos, como se mencionaba en estos lares Ley Fito, correspondían a estados y municipio. Hoy eso no está. Redirigidos los recursos a una de las modalidades de los Programas Sociales, ya no cuentan cómo en todo se esboza que es por la corrupción. Y por eso se redirigen, como ha sido en otros casos.

Insisto. Y después de los Programas para el Bienestar Qué. A dónde se incorporarán todos esos millones una vez que dichos programas hayan surtido el efecto reestableciendo y dignificados del individuo que, hoy, se pretende, pero del que no tenemos noticias ni formas de cómo observar ese progreso.

 

Un Ejemplo, Fondos como el Minero bien podrían ser redirigiros en todo el país para ir hacia un paso B, generando con ello las condiciones de Desarrollo Regional a nivel país y en los estados, para que haya  un entorno adecuado que cierre las brechas de desarrollo en el lugar que habitan los beneficiarios y migrar sea opción y no condición y donde delinquir no sea posibilidad. Esa tarea aún no se ve y hace falta en todas las entidades, si se presume posible corrupción. Acompañémonos, aquí se ha hecho en ese sentido la tarea.


Deja un comentario