Manuel Ibarra Santos
Manuel Ibarra Santos

La Reforma Educativa de López Obrador aprobada con votación calificada por el Congreso de la Unión tiene como fortaleza tres factores fundamentales: 1) revalora en los hechos el papel social, pedagógico y profesional del magisterio; 2) reivindica el trabajo de las escuelas normales; y 3) pone un dique a la improvisación en la formación de los profesores que requiere México para su desarrollo.

Las naciones con modelos educativos exitosos como Finlandia, China, Singapur, Japón, Suecia y Canadá, entre otros, han basado su fortaleza en los procesos de formación inicial de profesores.

De ese camino México se ha apartado irresponsable y peligrosamente. Es tiempo de recuperar dicha senda para consolidar una educación de excelencia.

La narrativa construida durante el sexenio de Peña Nieto concibió a los maestros como el principal obstáculo para mejorar la educación y, en una campaña de desprestigio, calificó a los profesores (con el apoyo de ciertos empresarios privados que han lucrado con la enseñanza) como trabajadores holgazanes, desobligados e irresponsables. Por supuesto, esa afirmación es infundada.

Se ubicó, por si fuera poco, a las escuelas normales del país en el patíbulo y en la ruta de la eliminación. Además, se instauró un insolente mecanismo de improvisación de profesores, incorporando al servicio docente a profesionistas de todas las carreras universitarias, sin que antes éstos hubiesen acreditado el manejo de habilidades pedagógicas. Un craso error que tendrá que corregirse a fondo.

Aunado a esto, en un proceso de purga darwiniana, cientos y miles de maestros, algunos justificadamente –otros no– tuvieron que retirarse del servicio profesional a través de la jubilación, sin que mediasen procesos racionales, incluso ni de aprovechamiento de sus experiencias profesionales.

La Reforma Educativa lopezobradorista recupera el valor transformador del magisterio y evita concebir al profesor como un obstáculo y un enemigo para la educación, como se le trató en el régimen de Peña Nieto

Por eso, tenemos que decir que mienten aquellos que aseguran que la de Peña Nieto se constituyó en una auténtica reforma y la de López Obrador en una propuesta regresiva. No hay que perder la memoria histórica.

La reforma del 2013/2014 fue una imposición de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), avalada por la partidocracia nacional representada entonces en el Congreso de la Unión.

Ahora, habrá que trabajar con ahínco para pavimentar el camino que permita concretar en los hechos una sólida y auténtica Reforma Educativa que tanto requiere el país. La ruta será complicada y difícil.

 

Zacatecas y la Reforma Educativa

La Legislatura de Zacatecas se constituyó en la sexta en el país en avalar la Reforma Educativa. Esto es importante si se quiere agradar y congraciarse con el presidente de la República para que ayude a nuestro Estado. Pero no es suficiente, si lo anterior no se traduce en iniciativas locales racionalmente articuladas para mejorar la oferta educativa en beneficio de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en la entidad.

Zacatecas ocupa en la actualidad, en el ranking nacional de calidad en educación básica, la posición 24, lo revelan los propios datos oficiales. O sea, que tenemos mucho que mejorar “más aun cuando ocupamos los últimos lugares en los indicadores de aprovechamiento en matemáticas y comunicación y lenguaje”, aunque hay quienes todavía se obsesionan en querer vender la idea de que vivimos en el paraíso de la excelencia educativa. Claro que simulan, mienten y pretenden engañar a la sociedad.

 

La experiencia de Zacatecas en materia educativa

La historia de Zacatecas está precedida de una gran tradición y riqueza en materia educativa. En 1825 se fundó, aquí, la primera escuela normal de maestros de América; en 1831, a iniciativa de Francisco García Salinas se propuso a la nación, un progresista programa de educación laica, gratuita y obligatoria.

Es tiempo de reivindicar, hoy, la educación pública, como la principal tabla de salvación de México.


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