Óscar Novella Macías
Óscar Novella Macías

Error por partida doble

Una gran democracia debe progresar

o pronto dejará de ser o grande o democracia.

Theodore Roosevelt

Uno de los grandes logros de las democracias modernas fue el de quitar poder a las dinastías que habían monopolizado el poder y convertido las estructuras gubernamentales en negocios familiares. La enorme distancia que existe entre el ejercicio democrático y el monárquico está delimitada por la elección popular. Elegimos, a través del voto, a nuestros gobernantes, bajo la responsabilidad de una decisión informada (que no ocurre siempre) y de elegir la opción que más nos represente.

Como sostiene Foucault: “el poder no se tiene, se ejerce”. La estructura que enuncia nuestra constitución está basada en el hecho de que es el pueblo quien decide quien ejerce ese poder. Es por todo esto que el poder del ejecutivo del estado debe recaer en la persona que los zacatecanos decidieron en su momento. El poder (en cualquiera de sus formas estatales) no puede, ni debe, ser negociado, delegado o heredado. La soberanía e integridad de nuestra sociedad está basada en nuestra capacidad de respetar la voluntad de la mayoría, así que es inadmisible la imposición de cualquier figura que haya sido elegida por los mecanismos que están consagrados en la ley.

El ejercicio político no puede ser producto de una competencia conyugal o de una aspiración improvisada causada por el frenesí de la cercanía al poder; debe partir de una genuina vocación por el trabajo exhaustivo, la expresión del servicio público, la práctica del principio del bien común, una amplísima visión de la realidad social, un impulso inherente por desarrollo, honestidad probada, capacidad de negociación, liderazgo y un largo etc.

En tiempos de auge de la comunicación política en medios alternativos, en tiempos del resurgimiento de revistas de sociales (en las cuales, por cierto, suele haber una preponderancia de persones de tez rubia) y de exhibición de las portadas en anuncios espectaculares, llama ampliamente la atención la aparición de con bombo y platillo de la Doctora Cristina Rodríguez.

Ésta no ha sido la primera exposición mediática de la Dra. incluso en ocasiones anteriores ha sido de manera desafortunada e involuntaria, recordemos que en junio de 2017 en un evento en una secundaria de Tabasco Zacatecas criticó a jóvenes alumnos quienes prepararon un baile moderno nombrándolos “sicarios”. También lo ha hecho de forma voluntaria como cuando comentó en su cuenta de twitter: “…te pido que protejas a mi patria de la amenaza de una dictadura socialista…” en una clara alusión al entonces candidato a presidente de la República, el Lic. López Obrador.

En estos hechos lo que se destaca es que la Dra. Cristina que se asuma como protagonista del poder cuando nadie votó por ella, de la misma manera que ha de señalarse el uso inadecuado de recursos del Gobierno del estado de Zacatecas para promocionar su propia imagen.

El segundo error fue pretender que el gobernador Alejandro Tello Cristerna, desde su posición como mandatario del estado y como esposo, emitiera una serie de declaraciones en respuesta al hecho anterior. En este contexto debe señalarse lo siguiente: primero “a excusa no pedida, culpa manifiesta”, si no existe ninguna aspiración de la doctora Rodríguez no era necesario mencionar que ella “no aparecerá en las boletas”; segundo, según la ley electoral el mandatario no debe intervenir en el proceso electoral (proceso que por cierto aun no comienza) por lo tanto no le puede prohibir a nadie participar en los comicios; en tercer lugar, la forma del mensaje en que demuestra un interés de ejercer su autoridad conyugal.  Todo ejecutivo debe recordar que tiene la obligación de garantizar los preceptos democráticos por los que fueron elegidos. Ninguna familia, ningún individuo, ningún nombre está por encima de la democracia.

Qué quede perfectamente claro que no es una cuestión de género (la 4T es más que consiente del papel absolutamente fundamental de las mujeres en la vida política del país), la crítica viene de la necesidad de señalar lo incorrecto que es usar recurso público para la autopromoción. Cualquier ciudadana o ciudadano, en pleno uso de sus derechos, tiene la facultad de postularse para cualquier cargo público, pero nunca a expensas del erario, y, mucho menos, haciendo uso de la infraestructura estatal, porque una elección donde resuenan más las portadas que los argumentos no puede ser completamente democrática.


Nuestros lectores comentan

  1. José Guillermo Trejo Presa.

    Este es un excelente artículo en el cual expresas de una forma muy clara, precisa y contundente que las acciones ilegales que la señora del gobernador Alejandro Tello, Cristina Rodríguez ha estado realizando para promoveer su candidatura para suceder a su esposo a la gubernatura del estado. Utilizar los medios oficiales para mañosamente promoverse como pre-candidata, son acciones a todas luces no solo ilegítimas, sino también ilegales. Tu lo artículo lo resume diciendo: «Cualquier ciudadana o ciudadano, en pleno uso de sus derechos, tiene la facultad de postularse para cualquier cargo público, pero nunca a expensas del erario, y, mucho menos, haciendo uso de la infraestructura estatal,». Por lo tanto quienes apoyamos a AMLO y a Morena debemos trabajar para impedir que el nepotismo y la imposición determines quién nos va a gobernar el próximo sexenio en Zacatecas. Felicitaciones por su atinado y certero artículo Diputado Óscar Novella y por su excelente trabajo como diputado federal. Enhorabuena!!!