Alberto Aguilar
Alberto Aguilar

MÁS ALLÁ DEL pesimismo que se observa en la economía, la francesa Up Sí Vale está convencida de que México mantendrá su paso por las grandes necesidades que hay.

Persiste un bajo nivel de inclusión financiera y por el lado de la demanda están las remesas que se reciben por más de 33 mil mdd anuales.

Esta compañía, que en sus orígenes era Prestaciones Universales tiene 21 años en el mercado, en 2013 la adquirió a Monex de Héctor Lagos,el Groupe Up, que preside Catherine Coupety  que tiene aquí su segundo reducto después de Francia.

No en vano es líder en el país en vales de despensa con 35 por ciento de participación vs rivales como Edenred de Andrea Keller y Sodexo de Thierry Guihard.

En su caso tiene 5 millones de tarjetahabientes de 14 mil empresas que son sus clientes. El grueso son afiliados al IMSS y pagan impuestos.

Para dichas firmas el vale de despensa es una prestación para que sus empleados mejoren su nivel de vida y encima puedan deducir el 43 por ciento del costo.

Para Up Sí Vale, que dirige desde hace un año Gerardo Yepez Reyna, de 55 años, ingeniero del TEC y ex Gentera, su reto está en elevar la rentabilidad de la empresa, en el contexto de márgenes reducidos en ese negocio.

De ahí que debe empujar por más tarjetahabientes y ofrecer nuevas soluciones. Hoy también maneja vales de gasolina que son herramienta de control, al igual que el plástico de viáticos.

Como quiera 65 por ciento del negocio de Up Sí Vale depende de los vales de despensa y el otro 35 por ciento de servicios diversos como uniformes, vales de restaurantes y de incentivos. No hace mucho le adelantaba de la compra que realizó de la “start up” colombiana “Glüky” que está en ese ámbito.

En vales 75 por ciento de los clientes de la francesa son Pymes, o sea empresas con 250 trabajadores o menos que no son el foco de la banca.

Para ellos, le platico que Up Sí Vale prepara un producto de crédito, con líneas que van desde 200 mil a 2 mdp. El producto está muy avanzado y estaría listo en agosto con el soporte de una sofome con la que se tiene una alianza.

Si Scotiabank de Enrique Zorrilla tiene un millón 200 mil tarjetas, las oportunidades que se abren con el número de sus usuarios son atractivas.

En la línea de sacarle jugo a ese universo con American Express, que dirige Santiago Fernández, se maneja una opción para pago de gasolina, que es una línea revolvente de 40 días.

Justo con ese tipo de alternativas y el problema del “huachicol”, la tarjeta que ofrece debería ser una solución. De hecho, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador trae en la mira que antes del fin del sexenio la compra de gasolina sea por medios electrónicos.

Hasta ahora Up Sí Vale ha mantenido un buen crecimiento. En 2017 avanzó 18 por ciento y en 2018, 19.5 por ciento. Para este año su presupuesto es más conservador. Aun así proyecta 16 por ciento.

En restaurantes, sustento de este negocio en Francia, se insiste con la SHCP para que no sólo los comedores sean deducibles, sino una modesta parte del consumo diario de los empleados (50 pesos). Esto ayudará a la formalización de esos negocios y significaría más ingresos para el fisco. El asunto está en el escritorio del subsecretario Arturo Herrera.

Como quiera Up Sí Vale no está con los brazos cruzados.

NO OBSTANTE QUE el titular de SHCP, Carlos Urzúa, reitera cada vez que puede que el gobierno mantendrá un superávit en las finanzas, este esfuerzo comienza a tener consecuencias en la operatividad cotidiana de muchas dependencias por los recortes. Pero, además, quizá no sea suficiente frente al desafío de PEMEX, que dirige Octavio Romero. Recién se anunció que la vía para solucionar su problema financiero será una reducción de su carga fiscal. Ya se habló de 30 mil mdp para este 2019 y ayer se filtró que el apoyo para 2020 y 2021 será por 138 mil mdp. Aun así, según expertos, la cifra sería insuficiente. Una ayuda más enfática requeriría al menos la mitad de lo que hoy aporta, con los bemoles para el presupuesto. Pero, además, con ello no se resolvería la principal problemática de nuestra petrolera que es su baja capacidad de extracción ya de sólo 1.661 mbd. Para esto se requieren grandes proyectos en aguas profundas, consumidores de dinero, inciertos y con los que PEMEX no puede sola. Así que el expediente de la baja de su nota y la del país sigue latente.

UNO DE LOS primeros desafíos de Zoé Robledo en su responsabilidad en el IMSS, será elaborar el informe que ese instituto debe entregar al Senado para junio, obligación que existe por ley desde hace 20 años. Dada la delicada circunstancia de ese instituto que recién denunció Germán Martínez, la labor no se ve sencilla. Hay algunos reportes por ahí que ilustran las fuertes carencias existentes en insumos e infraestructura. En lo que hace al número de camas por paciente y otros indicadores el IMSS está entre los más bajos del mundo.

AUNQUE LA INFLACIÓN a la primera mitad de mayo que ayer dio a conocer el INEGI de Julio Santaella estuvo en línea con lo esperado, la anual de 4.43 por ciento aún es alta. Si algunos analistas presuponían una baja de las tasas pronto por BANXICO de Alejandro Díaz de León, aún habrá que esperar, máxime que la FED de Jerome Powell no planea ningún movimiento este 2019. Además un ajuste marginal a las tasas no ayudaría demasiado al crecimiento y uno sustancial podría reducir el premio que hoy reciben los inversionistas extranjeros, un soporte del tipo de cambio.

 


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