¡QUÉ CONFIADITO!

Aunque tuviera razón el titular de la Secretaría del Zacatecano Migrante, José Juan Estrada, y los tuits del presidente gringo Donald Trump fueran en efecto sólo parte de una estrategia electoral, como medida de presión (o sea, para asustar con el petate del muerto), no le haría mal en bajarle dos rayitas al exceso de confianza y prepararse, no vaya siendo la de malas…

Porque aunque todavía no se lleva a cabo ninguna operación formal con redadas de deportación, la neta es que ya la cifra de deportados es altísima y, mientras tanto, aquí no nos la acabamos con los anuncios permanentes de que no hay dinero que alcance para nada. ¿Y de dónde sacará Estrada algún apoyo, o a dónde los va a meter a chambear? Mejor que se ponga a hacer un buen plan de emergencia, y deje de confiarse tanto en que “no pasa nada”.

¿PLACEO?

Por cierto que, parece que el góber Tello decidió por alguna razón que, luego de ir a visitar a los paisanos organizados en clubes allá en Denver, Colorado, su evento más importante de ayer, ya de regreso en la tierra, tendría que ser en Monte Escobedo, entregando algunas obras de escala menor. Y no asistió a la cabalgata al Cerro de La Bufa.

¡Ah! Pero según los chismosos, fue nomás el pretexto para que dicha cabalgata, que celebró el 105 aniversario de la Toma de Zacatecas, fuera encabezada por la propia doctora Cristina Rodríguez… ¡y en su representación el góber mandó a Fito Bonilla, secretario del Campo en la entidad! A decir de esos lenguas largas, hasta pareció más un evento para que Bonilla se placeara y que la gente lo viera. ¿Y el góber? Saaabe… no dice nada.

SÍ, PERO NO…

A ver, gánenle una… Todo parece indicar que, si los astros no dicen otra cosa, nuevamente el morenazo senador Pepe Narro (“el malo”) pondrá de cabeza a las partes involucradas en el conflicto de Peñasquito, y como mal jugador de ajedrez, pero bien “claridoso”, ya hasta se las anunció con una nueva amenaza de bloqueo… “por mucho tiempo”. ¿Qué no llena?

Según los dichos de varios observadores bastante chirinoleros, Narro (“el malo”) sigue jugando con que primero sí les da la confianza a los negociadores del gobierno, y luego se las quita de un plumazo, con una simple declaración pública. Y claro, está también la confianza que ya generó entre transportistas y habitantes de aquella región, lo que a futuro seguramente le redituará en algo muy simple: más votos. ¡Y más negocios, claro!

TIEMPO PERDIDO

De veras el obispo de la Diócesis de Zacatecas se pasa –dicen los chismosos– de buena onda. No es que sea “barco”, o “pasalón”, sino que es muy grande su esperanza, como para andar pidiéndole a Dios “que le dé sabiduría a nuestros legisladores”, refiriéndose particularmente a los diputados locales, para que reconsideren el tema del “matrimonio igualitario”.

Seguramente –señalan los de lengua viperina– son demasiadas su fe y su esperanza en que los diputados reciban “sabiduría”; mucho más confiada y esperanzadora, la idea de que la recibirán por obra del Espíritu Santo; por eso, y en el tenor de la esperanza episcopal, la raza hace oración para que, antes que sabiduría, mejor les dé orden, puntualidad, asistencia, elaboración y lectura de iniciativas, aprender un poquito de todo… o qué, ¿es tiempo perdido?


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