*PEDRO DE LEÓN MOJARRO
*PEDRO DE LEÓN MOJARRO

Este texto se propone hacer conciencia, por lo menos en alguno de mis cuatro lectores, sobre LA TRAGEDIA DE LOS DESAPARECIDOS.

El lunes pasado el Presidente López Obrador junto con la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, y el Subsecretario Alejandro Encinas, encabezó la reunión de evaluación del Sistema Nacional de Búsqueda (SNB) de personas desaparecidas.

Los reclamos, el dolor y la desesperación de los familiares, sobretodo de las madres de familia, fueron verdaderamente conmovedores: “no queremos que nos hable de las fosas clandestinas”, le gritaron al Subsecretario Encinas, “queremos encontrar vivos a nuestros hijos, ayúdenos a encontrarlos”.

La tragedia de la inseguridad desbordada en el país, indudablemente que a todos nos tomó desprevenidos. Según datos del Subsecretario Encinas, la capacidad instalada en los Estados para recibir, mantener, analizar y conservar cuerpos de personas fallecidas, está rebasada principalmente en los estados de Sinaloa, Guerrero, Veracruz, Sonora, Chihuahua y lamentablemente también Zacatecas, estados que en conjunto acumulan casi el 70 por ciento de las personas desaparecidas.

Alejandro Encinas, calificó el problema como una “emergencia forense” ante el cúmulo de cuerpos sin vida, sabrá Dios cuántos fueron inocentes y, por tanto, víctimas de la terrible inseguridad. Afortunadamente esta segunda reunión, a diferencia de la primera que se llevó a cabo en marzo, vislumbra una mejor perspectiva, tanto para la búsqueda de personas desaparecidas como para el tratamiento de las personas fallecidas.

El Presidente López Obrador, verdaderamente conmovido, escuchó con prudencia y paciencia los reclamos y gritos de los familiares de las personas desaparecidas, no deja de ser un desfogue de madres y familia, expresarse y gritar su dolor ante el presidente y las autoridades.

“Hay 72 asuntos prioritarios y el número uno es el de la inseguridad, la violencia y las personas desaparecidas”, expresó el Presidente, a la vez que se comprometió en no escatimar recursos y apoyos en esta tarea.

“Ya descansamos, Pedro, espero ya poder dormir”, me dijo Rosy, el día que estábamos velando a su esposo, mi amigo y correligionario en Agronomía, el Ingeniero Emilio Nava, triste y lamentablemente secuestrado y asesinado impunemente, quien fue encontrado casi un mes después.

Esta frase narra con claridad la angustia, el dolor y la desesperación que genera a las personas el no saber si su familiar, después de días, semanas y meses de desaparecido vive o muere. El poeta Javier Sicilia, a quien le secuestraron y asesinaron a su hijo, en una carta que le escribe al Profesor Humberto Moreira, quien también vivió la misma tragedia le dice: “Usted y yo somos privilegiados porque pudimos velar y enterrar a nuestros hijos, otros muchos viven el dolor de no saber de su paradero”.

De acuerdo al compromiso, la siguiente reunión será en el mes de septiembre, hagamos votos porque el reclamo y el dolor sean menores, significará que estamos avanzando, aunque debemos ser conscientes que éste no es un asunto que tenga solución en el corto plazo.

Será con el esfuerzo de la sociedad y el gobierno, no hay otro camino, que juntos avancemos a darle solución al grave problema de la delincuencia y la inseguridad en nuestro país, no es una tarea fácil, tampoco de corto plazo; mucho menos es responsabilidad exclusiva del gobierno, tal vez sea más responsabilidad de nosotros los padres de familia, los maestros, los medios de comunicación, sobretodo las televisoras que se la pasan haciendo apología del delito.

¿Por qué en el caso de Zacatecas en lugar de estar promoviendo a Enrique Iglesias y a Ricky Martin, no ponen en los espectaculares mensajes relacionados con la familia, sus valores, el cuidado de sus hijos y la paz?

 

*Coordinador Estatal del Movimiento Nacional Ruta 5

Twitter: @Pdeleonm

Sitio Web: www.pedrodeleon.mx

 


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