SERGIO SARMIENTO
SERGIO SARMIENTO

 “El gobierno de López Obrador gasta dinero en programas para injuriar a sus opositores en espacios como Canal 11 y abandona a la radio pública. Inadmisible”.

Raúl Trejo Delarbre

 

Decenas de políticos, intelectuales, editores, académicos y escritores acudieron ayer al Salón Tesorería de Palacio Nacional al lanzamiento de la Estrategia Nacional de Lectura. Beatriz Gutiérrez Müller, impulsora del proyecto, habló con inteligencia y emotividad: “Los libros son amigos nuestros, los libros son compañeros, no son objetos, son compañeros en la soledad, en las alegrías, en las penas. Y también escribirlos es un acto de liberación”.

El acto, sin embargo, se vio opacado por la controversia sobre el presupuesto del Instituto Mexicano de la Radio, quizá porque había entre los asistentes muchos que escuchan sus emisoras o porque Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, y Esteban Moctezuma, secretario de educación, estaban presentes.

El recorte al IMER ha llevado a medidas drásticas. Reactor 105.7 FM anunció que, “debido a la restricción presupuestal, sólo transmitirá música continua a partir del 1 de julio”. Horizonte 107.9 FM apuntó que dejará de difundir programas a cargo de “compañer@s feelance, entre ellos espacios especializados y jazz de madrugada”. Lucas Hernández Bico, gerente de 94.5 FM, señaló que “dejarán de trabajar con nosotros” varios colaboradores. El periodista Ricardo Raphael renunció a su programa “Réplicas”. Aleida Calleja, directora del IMER, declaró que el instituto tendrá que prescindir de 240 colaboradores.

Ayer en Palacio los reporteros abordaron a Moctezuma, quien dijo: “Yo estoy hablando con la Secretaría de Hacienda para que nos apoye, no sólo con el IMER, sino con otros programas y otros organismos descentralizados”. Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de comunicación de Presidencia, afirmó que “no se va a despedir a nadie”, “se respetarán los derechos laborales y se mantendrán sus programas”, pero añadió que “no necesita haber más recursos, simplemente respetar los que ya estaban asignados”. Villamil declaró primero que el problema se resolvería antes del 30 de junio, pero más tarde anunció que la SEP entregaría 19.3 millones de pesos adicionales lo que al parecer evitaría los recortes.

Hay quien piensa que no deben existir las emisoras gubernamentales. ¿Por qué deben los contribuyentes pagar por estaciones que no pueden mantenerse por sí solas? La labor del Estado es realizar funciones que los ciudadanos o las empresas no pueden hacer, pero la radio y la televisión están perfectamente al alcance de los particulares, especialmente en estos tiempos del Internet. Si el gobierno recorta los presupuestos de las emisoras gubernamentales, sin embargo, debería hacerlo de manera ordenada y no simplemente despidiendo a quienes tienen empleos eventuales o reciben honorarios.

El IMER es un gigante con 17 emisoras analógicas, 39 digitales y una señal por Internet. Representa una competencia desleal para las emisoras privadas. Tiene cientos o miles de empleados y colaboradores. En 2019 recibió un presupuesto de 159 millones de pesos, 10.5 por ciento menos que en 2018.

Quizá, más que recortar su presupuesto, al grado de volver imposibles sus transmisiones, habría que privatizarlo. Muchas de las emisoras podrían ser rentables y en vez de requerir subsidios generarían ingresos y pagarían impuestos.

Por lo pronto el lanzamiento de una ejemplar Estrategia Nacional de Lectura (que, a propósito, no tendrá presupuesto gubernamental, como señaló el coordinador Eduardo Villegas), se vio opacado ayer por una controversia inútil.

 

Contratos violados

El embajador de Canadá, Pierre Alarie, recurrió a Twitter ayer para decir que al parecer “México no desea respetar los contratos de gasoductos”. Pero un país que no respeta sus contratos, está condenado a quedarse sin inversión.

 

Twitter: @SergioSarmiento


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