CREÍDO

Con el corazón lleno de esperanza (eso se cree), ayer el góber Tello tuiteó que “Finalmente se dará la llegada de la #GuardiaNacional a #Zacatecas. Todo el respaldo y compromiso para buscar que regrese la tan anhelada tranquilidad a la población”. Pero no fue a la puesta en marcha, en la CDMX, mejor se esperó a que lleguen aquí.

Tarde pero sin sueño, llega… A decir de los muchos chismosos cercanos a él mismo, lo que debería saber el góber, es que la nueva Guardia Nacional (GN) no es una panacea, ni lo que permitirá o logrará –por sí sola– que “regrese la tan anhelada tranquilidad”. Si acaso, dicen los lenguas largas, al menos lo que pretende hacer es recargarse en la GN y, después, anunciar resultados y operativos como si fueran logros suyos. ¡Todo sea por los votos!

¿Y LA LANA?

Por cierto que, con todo y el beneplácito y la tranquilidad que le dio al góber hacer ese anuncio en su Twitter, acá en el rancho hay quien le tiene guardados algunos reclamos que pronto podrían salir al aire: según lenguas largas cercanas a la Fiscalía, hay policías investigadores muy encanijados, porque todavía se acuerdan que desde hace un año les iban a aumentar el sueldo… y es hora que no ven claro. Sólo se acuerdan que fue promesa de Tello.

No hace mucho, dicen, les aumentaron un poquito sólo para, unos días después, descontarles el grueso del ISR y fue como un brinco para atrás. Ahora, reclaman que los traen dándoles atole con el dedo de que “ya merito” llega el aumento. Pero no aguanta mucho la raza, dicen, porque ya fueron muchos meses de promesas, y ellos ya llenaron. ¡Ups!

CUÁL AUTONOMÍA

Pero por si eso fuera poco en la operatividad cotidiana de la Fiscalía General de Justicia del estado, parece que hay mucho más qué señalar, pues desde dentro unas víboras destilaron, en este frasco de veneno, que en el reciente anuncio sobre la captura del asesino de Anayeli Noemí, hubo “mano negra”.

Según dicen, habría sido el dizque comunicador social del góber Tello, Héctor Alvarado, el que anduvo pidiéndole a los medios (intentando ordenarlo, pero no se le da) que publicaran al Fiscal Murillo, y que le dieran mucha cancha. ¿Y qué tiene que andar ayudándole? ¿No que la independencia, y que la autonomía del fiscal y de la Fiscalía, y que ahí no mete las manos el Ejecutivo, y que quién sabe cuánto? Por eso luego nadie les cree…

MATRIMO… ¿NO?

Tempranero y en domingo, el diputado Javier Calzada ofreció una conferencia de prensa (medio en solitario, nomás a él se le ocurre), para hablar sobre el ya muy sobado tema de los matrimonios entre personas del mismo sexo, el proceso legislativo, las pugnas entre los grupos, las discusiones al interior y muchas cosas más. Conferencia de pretextos, pues.

Lo que nadie calculó, ni se imaginó, es que de repente se fuera a volar la barda en el tema, cuando dijo –según eso con su experiencia y conocimientos– que en todo caso las mujeres deberían luchar por eliminar el término “matrimonio”, que porque además de la carga religiosa que tiene, también tiene una carga histórica de abusos y sufrimiento de las mujeres casadas. O sea, ¿que matrimonio es sinónimo de machismo o abusos contra la mujer? Lo perdimos.


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