Alberto Chiu
Alberto Chiu

Con el inicio del segundo semestre del año, y la simultánea presentación oficial de la Guardia Nacional (GN) el pasado domingo, en Campo Marte, en la CDMX, se abrió al mismo tiempo en Zacatecas una especie de “temporada de expectación” sobre la presencia de sus efectivos en el territorio estatal.

En los principales municipios como Fresnillo, Zacatecas (y su zona conurbada con Guadalupe), o Jerez, se pudo percibir desde este lunes esa suerte de “atenta espera”, incluso en grado de “anhelo” de ver, muy pronto, circular por las calles a las unidades y elementos de la GN, quizás con más curiosidad que respeto, no lo sé. Pero existe, y lo pude palpar.

Pero al mismo tiempo, surgieron también los temas obligados respecto de su ya muy próxima llegada (según se ha anunciado): ¿serán suficientes elementos para cuidarnos a todos? ¿y qué es lo que sí podrán y lo que no podrán hacer en las calles? ¿y quién acudirá al auxilio de la población cuando uno marque al 911, los de la GN o los municipales? ¿y dónde van a estar instalados, si todavía no tienen edificios propios?… y así puede usted seguir con un montón de preguntas, dudas, etcétera.

Lo que queda claro a partir de opiniones y análisis de expertos, es por lo menos que el número actual de elementos de la GN es, en efecto, insuficiente para cuidarnos a todos. ¡Pero claro que es insuficiente, pues no se trata de que sustituyan a todas las corporaciones policiacas del país! Y ahí precisamente es donde comienzan las críticas a botepronto: si ni son tantos, ¿entonces para qué los queremos, si no van a alcanzar? ¿y donde no lleguen ellos, seguiremos expuestos a los malos policías, y a los malos-malos? Y así sucesivamente…

Queda claro, también, que tendrá que haber una coordinación total, una estrecha y eficiente comunicación entre ellos y las autoridades civiles de cada municipio a donde lleguen, y por supuesto con las autoridades estatales, a fin de hacer su labor de protección mucho más eficiente, para que den resultados positivos y pronto.

Queda claro, además, que ellos vienen ya con un marco jurídico propio, presuntamente adecuado a la realidad que vivimos en el país, y que ojalá coincida con las condiciones locales de Zacatecas para que no tengan ningún obstáculo en su actuación y operaciones.

Y finalmente, queda claro que ellos vienen con objetivos muy concretos y definidos, con la meta de brindar seguridad y conseguir la anhelada paz que se ha perdido, luchando contra los delincuentes y contra los corruptos, trátese de quien se trate, incluso a los más altos niveles de los gobiernos. O bueno, eso se espera.

Hasta el cierre de esta columna, ya entrada la noche del lunes, todavía no se confirmaba la llegada de los elementos que estarán aquí, a pesar de que ya se anunciaba que llegarían. ¿Retrasos desde el inicio de operaciones? No me queda claro. Como tampoco me queda claro que sepan más los alcaldes que los recibirán, que el mismo gobernador Alejandro Tello, sobre la GN, su llegada y demás asuntos concernientes. ¿Estará él con la misma expectativa?


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