FELIPE ANDRADE HARO
FELIPE ANDRADE HARO

CRÓNICAS RANCHERAS (9)

Ésta es una de tantas historias, tan comunes y tan cerca de nosotros, que parecen la pura neta. Pero la realidad es más méndiga. Chale.

Un grupo de señoras platica a las afueras de la Legislatura del Estado de Zacatecas.

–Doña Chabelita: Pos a mí me dijo el señor cura que teníamos que venir para protestar. ¿Imagínese los desfiguros de ver a hombres casarse con hombres y mujeres con mujeres?

–Doña Lety: ¡Ande no, qué horrible! Al rato van a salir con que uno se puede casar con un gato o con un perro. ¿Se acuerda el loquito de la Calle del Ajolote? Casi mata al taxista por echarle agua a su perro. Ese amor es enfermizo, ¿cómo se puede querer más a un animal que a una persona?

–Doña Chuy: ¡Uyyy!, si Dios nos presta vida, creo que veremos cosas peores.

–Doña Chabelita: Pos cuando me dijo el señor cura, no lo pensé dos veces. Dejé carne, verduras y frutas para tres días en el refri. Le dije a la sirvienta que arreglara a los chamacos y los mandara a la escuela. Mi esposo estaba enojado, pero antes que él están mis creencias, así me educaron y tiene que aguantarse.

–Doña Lety: Bien hecho, Chabelita, así debemos de imponernos a los hombres. Ya no vivimos en la época en que ellos mandaban, ahora nosotras también tenemos el poder. Por eso hemos avanzado en equidad de género.

–Doña Chuy: Hablemos más bajito que esas señoras de enfrente ya nos están viendo feo, parece que estamos en un mitin de género y no en contra de esos matrimonios.

–Doña Lety: Pues sí, pero también debemos de recordar que tenemos derechos. ¿Acaso nosotras debemos de estar sometidas al hombre? ¡Abajo el patriarcado!

–Doña Chabelita: De acuerdo, pero bajemos la voz. Además nuestra lucha es por evitar las cochinadas que pretenden estos diputados. Hay que recordarles que son nuestros empleados, nuestros gatos y deben de hacer lo que queremos porque para eso les pagamos con nuestros impuestos. Por cierto ¿no trajeron nada de desayunar? Me muero de hambre.

A las señoras, se acerca un muchacho con una canasta.

–Joven: Buenos días, santas mujeres. Gracias por estar en nuestra lucha en nombre de Dios. Les traje un lonche.

Doña Chabelita: Gracias, jovencito. ¿Qué es?

–Joven: Son unas deliciosas tortas de jamón de puerco que trajeron las señoras del grupo del Señor de los Rayos de la CTM.

–Doña Lety: ¿Qué? ¿A poco creen que vamos a comer esas cosas? Yo estoy a dieta y necesito frutas y yogurt. O por lo menos un sándwich de jamón de pavo bajo en grasa y queso panela. Ah y un té negro.

–Joven: Juar, juar, juar. Si quieren les habló a los del restaurant del Jobito para que les tomen la orden. Aquí sólo tortas de jamón de puerco y café de la olla. Y si quieren.

–Doña Chabelita: ¡Miren nomás que jovencito tan insolente! Vaya a ver si ya puso la marrana y lleve esas cosas a las señoras de allá atrás. Nosotras estamos a dieta.

Se marcha el joven riéndose de las señoras. Se acerca Doña Vivi.

–Doña Vivi: Oigan le acabo de hablar a mi muchacha para que nos prepare algo, porque yo esas tortas no me las como. Le pedí trajera fruta, yogurt y pan tostado. ¿Ustedes gustan?

–Doña Chuy: ¡Gracias Vivi, nos ha salvado la vida! Sólo falta y que al rato llegue Doña Pollos con unos rostizados altos en grasas y colesterol. ¡Guácala!

–Doña Chabelita: Eso es lo malo de venir a estos eventos y no saber con quién te juntas. Les sugiero que al rato nos vayamos a comer al Quinta. Total, vamos a mi casa y ahí rezamos un rosario. El apoyo se da desde cualquier lugar ¿no creen?

–Doña Vivi: De acuerdo. Mientras vamos a desayunar como Dios manda. Provecho.

¡SI EN EL MITIN NO HAY CAVIAR, ES LA PROLE LA QUE SE JUNTÓ!


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