ALBERTO MORONES | NTRZACATECAS.COM
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Tijuana, Baja California, se ubica en la frontera norte del país. Es una ciudad un tanto “americanizada” en su forma de vida, pero que conserva el estilo mexicano en sus sabores, fiestas y costumbres.

A una distancia de dos mil 243 kilómetros de Zacatecas por carretera, “la Baja Norte”, como los tijuanenses acostumbran llamar la ciudad, cuenta con gran flujo turístico por sus playas, centros culturales, gastronomía, campos vinícolas, vida nocturna y su variedad de paisajes naturales.

En esta entrega especial, NTR visitó la ciudad fronteriza para conocer lo mejor de su oferta turística.

 La Frontera: unidos y separados

Siendo una ciudad colindante con Estados Unidos, cerca de 96 kilómetros de largo de barda con una altura de 3 metros separan el terreno mexicano del estadounidense. Aun cuando esa barda conformada de barrotes continuos de acero se puede observar simple, el cerco está blindado por cientos de vigilantes de aquel país, además de la constante vigilancia a través de helicópteros y cámaras.

Echando un ojo entre los barrotes, se puede observar cómo a 2 kilómetros más de distancia, en territorio de San Diego, se refuerza la frontera, con otro muro amurallado, lo que hace más difícil, casi imposible, el acceso de migrantes. Este espacio, denominado Parque Binacional, refleja escenas de dolor, tristeza, al igual que esperanza, pues en cada uno de los barrotes se leen mensajes de personas con la ilusión de volver a ver algún familiar que se fue. Otras son pintas que reprochan la decisión de separar a las naciones a través de este muro, y en otros espacios más se leen oraciones para que parientes, quienes ya no volvieron y nunca más supieron de ellos, se encuentren con vida. Visualmente resulta increíble admirar cómo unos barrotes pueden generar la división entre los territorios, que en algún momento fueron hermanos.

Tan sólo en la costa de Tijuana, ubicada a un costado de la frontera amurrallada, hay gran cantidad de turistas de distintas razas; sin lugar a duda, al mirar la frontera sellada, los visitantes coinciden en que sólo pueden llevarse una misma impresión: discriminación. La frontera se ubica del oeste al noroeste de la ciudad y es una de las de mayor extensión territorial y, ahora, uno de los atractivos turísticos más visitados de la ciudad.

Centro Cultural Tijuana

Otro de los puntos con mayor visita que ofrece la Baja Norte es el Centro Cultural Tijuana, un sitio construido en 1982 que se ha convertido en un emblema icónico, por conservar un museo donde se explica la historia de Baja California desde la época prehistórica, entre otras salas, con una oferta cultural amplia de la región noroeste del país.

El Centro Cultural se desglosa en el Museo de las Californias, una sala de espectáculos, tres espacios para exposiciones itinerantes, una sala cinematográfica y, entre sus últimas creaciones, el Domo IMAX, que es la segunda sala con este formato en el país. Además, en el lugar hay un jardín botánico que preserva 150 especies vegetales de la región sur californiana y un acuario, que alberga más de 500 especies del Golfo de California y del Océano Pacífico.

Ubicado en Paseo de los Héroes 9350, Zona Urbana Río, el Centro es un espacio cultural de gran dimensión, donde resulta casi imposible poder recorrer todas sus áreas en un día; sin embargo, vale la pena, pues ahí, niños, jóvenes y adultos disfrutan, aprenden y difunden las artes y las actividades culturales en la región.

Innovando con el vino mexicano

Al ser el vino uno de los productos gastronómicos con mayor auge en esta entidad, en Baja California se trazó una ruta turística para los amantes de esta bebida. Dirigidos al sur de Tijuana, entre las playas de Rosarito y Ensenada, se encuentra Valle de Guadalupe, un espacio natural repleto de áreas verdes, que desde la lejanía revela una panorámica de enormes huertos de viñedos. Con aproximadamente 150 vinícolas, la mayoría ubicadas en este Valle, la entidad produce más de 90 por ciento del vino mexicano, con el trabajo destacado de vinícolas como La Lomita, Bodegas F. Rubio y Decantos.

Entre paisajes naturales, La Lomita es una empresa que en los últimos diez años innovó la industria del vino, al crear mezclas únicas con variedad de uvas. Tinto, rosado, blanco, añejo y tempranillo son las variedades con mayor preferencia por los turistas que visitan el valle que, pese a su estilo tradicional, se diferencia de otras regiones por el sabor de sus uvas. En Bodegas F. Rubio lo que distingue a su producto de los demás es la fermentación del fruto y su añejamiento. Este proceso, que dura trece meses, comienza usualmente en agosto. Primero se seleccionan los mejores frutos, después se despalillan, se fermentan y se embotella el vino. Una vez que se tiene el producto completo, las botellas se guardan en una cava, donde permanecen un año para dar mejor sabor a la bebida. Decantos Vinícola tiene una línea de 32 vinos, variedades que se obtienen de los micro climas de la zona y de los ingredientes con los que se desarrollan las distintas mezclas y texturas.

En cuanto al rango de precios, hay botellas de 240 a 260 pesos; la línea Premium oscila entre los 400 a 600 pesos, mientras que la categoría alta se encuentra entre los 700 a mil 350 pesos. El vino mexicano es consumido en su mayoría por el público nacional, aunque en los últimos dos años incrementó su venta en el mercado internacional.

Pese a que la cultura del vino está en sus comienzos en el país, hay muchos emprendedores que incursionan en el estudio y producción de la bebida, quienes le dan un estilo fresco y creativo, que se espera cree en México una identidad única de este producto.

Fusión de sabores

Gracias a la diversidad de ecosistemas con los que goza Tijuana, su comida sorprende con la variedad de mezclas que logran con carnes de la región, como res y puerco, y productos del mar, más múltiples vegetales y el uso de productos orgánicos, logrando creaciones de sabores únicas.

El restaurante Alma Verde es un lugar que se caracteriza por buscar ser 100 por ciento natural, pues no sólo sus platillos y bebidas se elaboran con productos como semillas, frutos y vegetales frescos, también su utilería, como vasos y popotes, son de materiales de composta o biodegradables, para contribuir a cuidar al medio ambiente, principalmente al daño de las mares. Ubicado en avenida Hipódromo 19, Alma Verde presenta un extenso menú de desayunos, en el que la especialidad son los chilaquiles, que son servidos en una salsa chipotle picosita, enmolados, con salsa de betabel para vegetarianos, o bien, los de la receta secreta de la casa.

Además del gran sabor que conservan sus platillos, las personas eligen este lugar porque sus puertas se encuentran abiertas desde las 8 horas, con la extensa variedad en bebidas como tés, cafés, infusiones, batidos, frappes y jugos desintoxicantes. Alma Verde es un sitio donde los consumidores pueden elegir frutas, granolas y semillas de su preferencia para elaborar una bebida única, que revitalice y de energía para el día.

Por otro lado, si lo que se busca es un lugar de comida variada para el gusto de toda la familia, Telefónica Gastro Park es la opción perfecta. Con un concepto muy original, Gastro Park es un establecimiento ubicado en bulevar Aguacaliente 8924, que se conforma por 15 comercios locales, donde cada uno ofrece una opción distinta a la de sus compañeros, para no crear competencia y dar mayores opciones a los visitantes. Ahí se pueden disfrutar hamburguesas con carnes de pollo, pavo, res y pescado; los conocidos súper burros, elaborados con salchichas gigantes envueltas en tiras de tocino, chorizo, queso y salsas especiales; quesadillas con arrachera o carne deshebrada jugosa; pizzas con carnes frías o cocina del mar, y muchos otros platillos para acompañar con alguna de las 32 cervezas artesanales que cocina la empresa Lírica, negocio que es centro de todo este parque gastronómico.

Pero no se puede dejar Tijuana sin probar lo mariscos, sin duda el establecimiento indicado para visitar es Estación Central, con dirección en la avenida principal de Tijuana, Revolución 1241. Ahí se hallan los mejores marinajes y comida del mar fresca, como ostiones, camarones, salmón y pulpo, que podrás acompañar con la mixología en bebidas que cuenta.

El Jerezano

Para los zacatecanos que vacacionan en la Baja Norte y definitivamente no pueden dejar atrás el sabor de su tierra, en el Mercado Miguel Hidalgo, ubicado en Paseo de los Héroes 9111, de la Zona Urbana de Río, Jesús Márquez ofrece lo mejor de la cocina típica de Zacatecas, en su negocio Carnitas El Jerezano.

Con más de 50 años de servicio, este establecimiento, que inició su padre Don Jesús, prepara platillos como asado de boda, tortas de carnitas, chiles rellenos, bistec ranchero, puerco en chile rojo, huaraches y gorditas de yesca, para ofrecer a los tijuanenses parte de las delicias culinarias de Zacatecas.

Desde las 9 horas, las personas que visitan el mercado Hidalgo pueden llegar a degustar un taquito de carnitas, servido con salsa estilo Jerez, para abrir apetito y elegir entre las comidas mencionadas, además de los platillos que se hace del día, como ser sopa aguada, caldo de res, mole, tacos fritos, enchiladas y flautas, que llevan por etiqueta el sazón zacatecano, en un oasis de nuestro estado en la frontera.


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