RICARDO MONREAL ÁVILA
RICARDO MONREAL ÁVILA

Es válido hacer un balance del gobierno por doce meses, ya que el presidente AMLO empezó a tomar decisiones al día siguiente de su victoria electoral.

¿Qué destaca en estos doce meses? Tres factores: las inercias, las resistencias y los avances.

Inercias: violencia, inseguridad y estancamiento económico. La contundente victoria electoral de AMLO se alimentó del hartazgo ciudadano que esos tres males endémicos produjeron durante años. Sin embargo, estas inercias, al ser estructurales, no han podido ser revertidas en un año. De agudizarse, serían la principal amenaza a la legitimidad y continuidad del proyecto de la 4T. Por ello, contenerlas y revertirlas es prioridad sexenal insoslayable.

La presidencia de AMLO se está haciendo de los instrumentos de gobierno necesarios para afrontar esas inercias: la Guardia Nacional que entró en funciones formales el pasado domingo; los programas sociales y productivos más cuantiosos que se hayan aplicado entre jóvenes y adultos en zonas altamente vulnerables a la inseguridad y la violencia; facilidades y acuerdos de inversión con el sector privado, nacional y extranjero, para la reactivación de la economía y el empleo; y la inversión más cuantiosa en tres décadas para el rescate de la industria petrolera nacional como palanca de desarrollo.

Resistencias: a toda acción corresponde una reacción. Los anticuerpos de la 4T están a la vista de todos y se expresan lo mismo en los tribunales que en la vía pública. Desde los amparos para eludir los topes salariales en la alta burocracia, hasta los recursos para impedir que el NAIM en Texcoco muera o que el Aeropuerto de Santa Lucía nazca. Desde el realineamiento de un sector de los medios de comunicación, hasta la conformación de un bloque opositor legislativo. Desde marchas partidistas vestidas de “blanco ciudadano”, hasta el reagrupamiento de grupos políticos empresariales.

Estas resistencias sociales y políticas acompañarán el tiempo restante a la presidencia de AMLO y a la 4T. Algo normal y hasta benéfico, si partimos de la premisa de “lo que resiste, apoya”. Hasta ahora, son una expresión latente, expectante y al acecho de los errores y resbalones del gobierno federal. Apuestan al desgaste y a la pérdida de legitimidad del proyecto lopezobradorista. Están en su derecho y están a la derecha de la plaza pública.

Avances: desde Ernesto Zedillo, AMLO es el presidente con mayor respaldo ciudadano a un año de su victoria electoral. De hecho, si se repitiera la elección, ganaría con tres millones de votos más que el año pasado. Si bien el gobierno parece un elefante reumático y esclerótico, las cualidades personales de quien lo dirige (ser honesto, trabajador y cercano a la gente) siguen gustando a la mayoría de las y los mexicanos. Las acciones de gobierno más populares han sido la creación de la Guardia Nacional, las medidas de la “austeridad republicana”, el aumento al salario mínimo, la prevención de la corrupción, el TMEC y la construcción de una nueva refinería.

En síntesis, tenemos un presidente popular, mas no populista, como lo evidencian el manejo responsable de las finanzas públicas y el trato digno frente a los Estados Unidos.

Twitter y Facebook: @RicardoMonrealA


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