MARA MUÑOZ
MARA MUÑOZ

Seguiremos

Decía Kapuściński que la historia no existe, sólo interpretaciones sobre ella. De este gobierno del estado yo tengo mi propia interpretación que cruza por la vida de mucha gente que en mala hora se ha visto en la necesidad de recurrir a las instancias “dirigidas” por ellxs. Administración de la miseria le llaman, pura inercia sin timón ni dirección. Cómo le dije días antes de mí renuncia al gobernador hace tres años: cinco años pueden ser poco tiempo para hacer cambios de fondo o una eternidad para padecer un gobierno indolente. Lo segundo es lo que veo a diario, interpretaciones mías, dirán algunxs. Sin embargo, interpretaciones que resuenan cuando coinciden con las de miles.

Hoy, hace tres años y un mes, fue electo Alejandro Tello Cristerna como gobernador. A unos meses de ser electo me invitó  a permanecer en mi labor como directora en el Centro de Justicia para las Mujeres, institución que en ese momento comenzaba a operar después de más de dos años y medio de intensa gestión de recursos nacionales e internacionales, elaboración de un plan arquitectónico, construcción del edificio, creación del manual y modelos de atención, así como de protocolos, una minuciosa selección y capacitación del personal y demás reformas legales (Ex. Armonización del Código Penal de Zacatecas) e institucionales (Ex. creación de agencias del ministerio público para la investigación de feminicidio y delitos por razones de género) que prepararían su entrada en funcionamiento. Acepté continuar en el servicio público en aquel momento porque creía en las posibilidades que desde el ámbito institucional tenemos que generar para que mujeres y niñas accedan a la justicia. No obstante, apenas entró en funciones este gobernador, empoderó en la entonces  Procuraduría a personas que desde el primer momento quisieron hacer un uso selectivo de la justicia, lo que a todas luces es corrupción.

Renuncié totalmente decepcionada y resuelta a no ser parte de la manipulación de los procesos legales para encubrir delincuentes. Lo hice público, denunciando abiertamente los hechos, lo cual me costó una campaña de desprestigio hacia mi persona. Me mantuve firme, ya no había vuelta atrás para mí. Sabía que sí cedía una vez lo haría siempre y esa nunca ha sido una opción, un camino. En aquel momento decidí junto con Martha López Ramos iniciar el Observatorio de Justicia y Derechos Humanos de Mujeres y Niñas, una asociación civil desde la cual, todos los días, damos asesoría y acompañamos víctimas de violencia machista de manera gratuita. La violencia sexual contra niñas, los feminicidios, las violaciones sexuales, las diversas modalidades y tipos de violencia contra mujeres y niñas, son causas cuya justicia, verdad y reparación de han vuelto nuestro objetivo. Al dolor de las víctimas, a su agravio, se suma la indiferencia y negligencia de las autoridades y la violencia institucional que ejercen. Desde sociedad civil sigo observando la falta de profesionalización, responsabilidad y sensibilidad en la Fiscalía General de Justicia. En Zacatecas no hay justicia para las víctimas de violencia de género y en mucho se debe a que los procesos de investigación son por demás deficientes. El gobernador Alejandro Tello es responsable junto con los entonces legisladores de haberle entregado la Fiscalía al equipo que actualmente la encabeza, el cual estará 9 años, sí, 9 años al frente.

Mientras escribo esto, me preparo para entregar ante los tribunales de distrito de la Ciudad de México el amparo contra la negativa de CONAVIM para conceder la segunda declaratoria de alerta de violencia de género, ya que la primera, que tiene un año de haber sido declarada, ha sido una gran simulación, una farsa mediática detonada por la solicitud de alerta hecha por el propio gobernador ante los feminicidios de San Juanita, pequeña de 7 años, y Litizi Sarahí de 16 años. Por ellas, y por todas las que nos robó la violencia feminicida, vamos a seguir luchando, no vamos a descansar hasta ver que el Estado cumpla con su obligación de garantizar, vigilar, proteger y promover los derechos humanos de mujeres y niñas. El camino es largo, no se ve nada fácil, pero seguiremos transitándolo porque tenemos conciencia de que cada día matan a nueve mujeres y niñas en México, porque tenemos derecho a vivir sin violencia y sin miedo, porque deben saberlo todxs los que nos miran desde sus oficinas prestadas por dos años más, que las calles y la dignidad son nuestras, que temporalmente tienen tomadas las instituciones, pero que no hay plazo que no se cumpla ni día que no se llegue. Seguiremos en resistencia dos años, que seguro se convertirán en 4, en 6, en 10, pues gobiernos van, gobiernos vienen y Zacatecas y México no logran consolidar sus sistemas de procuración y administración de justicia.


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