CLAUDIO MONTES DE OCA | NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- Directores de los Organismos Operadores de Agua Potable y Alcantarillado (OOAPAS) de Fresnillo (Siapasf), Enrique Estrada (Sapasee), Calera (Sapac) y Morelos, Vetagrande, Zacatecas y Guadalupe (Jiapaz), defendieron el proyecto de la presa Milpillas como la única opción para garantizar el abastecimiento del agua en el estado, de lo contrario no se puede disponer de la cantidad y la calidad que se requiere para la población.

En conferencia de prensa el titular de la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (Jiapaz), Benjamín de León Mojarro, expuso que urge que se comience el proyecto ya que “el derecho humano al agua aparece en la constitución y en las leyes estatales, esto se refleja en el artículo 115, y se correlaciona en la Ley de Agua y Saneamiento del Estado y el cuarto constitucional”.

“No podemos desistirnos de un proyecto de agua como el sistema Milpillas porque cada vez es mayor el estrés hídrico en el estado, este se mide por el grado de presión de acceso al agua. Esto es el porcentaje entre el volumen de agua concesionado, entre el volumen del agua anual renovable en una cuenca o en un acuífero, si el porcentaje es mayor del 40 por ciento se considera una alta presión sobre el recurso” detalló.

Explicó que con ese porcentaje se garantiza que hay agua en los próximos 2.5 años si el periodo es de sequía, este criterio lo fija la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Destacó que en este corredor, el déficit es de 288 millones de metros cúbicos de agua, déficit que se refleja en los cinco acuíferos que abastecen estas cabeceras.

El grado de presión en estos acuíferos es en Aguanaval de 193 por ciento, 194 en el acuífero Calera, 254 por ciento en Chupaderos, 105 por ciento en Benito Juárez y 118 por ciento en Guadalupe-Bañuelos.

Esto implica que el agua tenga que extraerse desde mayores profundidades para la perforación de pozos, lo que a su vez deteriora la calidad del agua y por ende las tuberías se obstruyen por su pesadez además de que la potabilización se complica.

“Esto conduce a que cada año se vaya reduciendo la disponibilidad en litros por habitante y por año. Pasamos en 2008, de 93 metros cúbicos anuales por habitante, a 68 mil litros por habitante y por año en 2019, esta disponibilidad va a seguir disminuyendo porque las fuentes se están agotando” insistió.

 


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