MUCHAS FLORES

Más de tres despistados seguían esperando que, durante la reciente gira de Andrés Manuel López Obrador a Zacatecas (gira de varios días y municipios, no como las de aquí), se soltaran las lenguas viperinas a todo vapor, y que hubiera hasta confrontación de porras de un lado y del otro… pero no. No, señoras y señores, todo fue miel sobre hojuelas.

Por el contrario, todos los chismosos fueron testigos de la buena cantidad de flores y cebollazos mutuos entre el presidente de la República y el góber Tello, que porque son rete-respetuosos y bien amiguis, y ya no hay abucheos ni descalificaciones. Pero claro, todos muy “manitos” por la única razón de que, si no es así, nos acaban de desgraciar, y más vale –dicen los lenguas largas– “portarse bien” para que nos alcance a salpicar algo de presupuesto. ¡Ups!

 

BIEN ADIESTRADOS

Ah, pero nomás por si las moscas, lo que sí se hizo viral en las redes (peor que videoescándalo), fue una especie de “instructivo” que –supuestamente– habrían enviado desde los niveles directivos del gobierno a todos los burócratas menores, para que asistieran a los mítines donde estarían juntos el presidente López y el góber Tello… con ciertas reglas adicionales.

En pocas palabras, el presunto instructivo básicamente indicaba que había que echarle muchas porras a “¡Tello, Tello!”; y que más aún si es que el bando contrario (o sea, el de los AMLOvers) les quisiera ganar la voz, o si intentaban abuchear (oootra vez) al pobrecito góber, en cuyo caso había que reforzar los gritos de “¡Tello, Tello!”. Al final de cuentas, parece que la concordia volvió innecesaria la “lucha de porras”. Todo sea por obedecer… a quien sea necesario.

 

EL PRIETITO…

Lo que sí se volvió una especie de “prietito en el arroz” durante esta gira presidencial, según dicen los de lengua viperina que anduvieron ahí siguiéndole por los municipios, fue el triste o lamentable o deplorable papel del coordinador de Comunicación Social del gobierno estatal, Héctor Alvarado, de quien dicen nunca estuvo a la altura de la circunstancia.

Según eso, la gente de logística y operación de los eventos del presidente López traía a Alvarado entre ceja y oreja y a punta de mentadas, porque supuestamente no había dispuesto, en los eventos, encargados que avalaran el acceso a los medios locales, y todos se hacían bolas, y se provocó el enojo y malestar de más de tres, porque no le dio la necesaria atención al asunto. Quizás estaba ocupado organizando las porras de “¡Tello, Tello!”.

 

SUERTUDAZO (¿?)

Durante vacaciones, quien dicen que volvió a salir ganón en la repartidera del poder fue ni más ni menos que el ex alcalde perredista de Guadalupe, Rafa Flores Mendoza, quien al parecer tiene más vidas (políticas) que un gato, y como ellos siempre que parece caer… lo hace boca arriba. La única diferencia, dicen los chismosos, es que ahora cayó más arriba.

Y es que no para pocos pasó desapercibido que, tras la muerte de Luis Maldonado Venegas, el suertudo ex alcalde fue llamado a cubrir su plaza como encargado de jefatura de la oficina del Secretario de Educación, Esteban Moctezuma. ¡Nomás! Varios se acordaron que ellos (el secretario y Mendoza) ya se conocían de tiempo atrás y hasta eran cuates, cuando su punto de confluencia era Diconsa. Y se acordaron también que jugaban en otro partido…

 


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