FELIPE ANDRADE HARO
FELIPE ANDRADE HARO

CRÓNICAS RANCHERAS (10)

Ésta es una de tantas historias, tan comunes y tan cerca de nosotros, que parecen la pura neta. Pero la realidad es más méndiga. Chale.

Doña Chilo y Doña Virgen, platican sobre lo caro de los útiles escolares.

–Doña Chilo: Ande pos no. ¿De dónde piensan que uno va a sacar el dinero para comprarle tanta cosa a los chamacos? Termina el año y les sobran tantas cochinadas que ya no sirven para los que vienen.

–Doña Virgen: Y luego usted que tiene tres chamacos en la escuela. Yo por lo menos tengo uno en edad, pero nomás que crezcan los otros, entonces me voy a volver loca.

–Doña Chilo: Le dije a Marcial y casi le da el soponcio. Echó más vigas que en toda su vida. No lo había visto tan enojado. Pero todo es culpa del gobierno.

–Doña Virgen: ¡Ay, Doña Chilo! Usted siempre le echa la culpa al gobierno de todo. Que si llovió, el gobierno, que si su marido se puso borracho, el gobierno.

–Doña Chilo: Pos el gobierno fue el que autorizó los útiles escolares, ni modo que le eche la culpa al Trom.

–Doña Virgen: Se llama Trump. Y ¿ese méndigo güero que tiene que ver con los útiles? Aquí lo que debemos hacer, es ver como la hacemos para no gastar tanto.

–Doña Chilo: Pues piense en algo, usted es de mucha ayuda por todo lo que sabe. Mañana nos vemos para ponernos de acuerdo. Déjeme terminar la comida.

Las dos señoras se despiden, con el compromiso de reunirse al día siguiente.

Cerca del mediodía, las señoras se encuentran caminando por el centro de la ciudad, preguntando los precios de cuadernos, mochilas, lápices de colores, instrumentos de geometría, entre otros.

–Doña Chilo: ¡Uy no, así nomás no se puede! O compro las libretas o comemos. No es posible que una méndiga libreta cueste más que un kilo de pollo. Deben costar más baratas, pero en estas tiendas abusan del pueblo.

–Doña Virgen: No haga corajes que se le va a derramar la bilis. Todavía tenemos que ir al tianguis de abastos. Ahí venden cuadernos baratos. Y aún tenemos la posibilidad de reciclar.

–Doña Chilo: Pos será el sereno, pero estos son unos pinches abusivos.

–Doña Virgen: Mire ahí viene Doña Fátima. Vamos a preguntarle cómo le va.

–Doña Fátima: ¡Uy no, esto está cada vez peor! Y eso que están en escuela de gobierno nuestras criaturas. ¿Se imaginan pagar colegiaturas? ¡Qué bueno que la educación es gratuita!

–Doña Chilo: ¿Gratuita? No me haga enojar más de lo que estoy. ¿Ya consiguió lo que necesita?

–Doña Fátima: Nomás lo más barato. Las libretas muy caras y las mochilas peor. El más chiquillo quería una de los “Vengadores” y me salieron con que cuestan $850.00 sin descuento.

–Doña Virgen: ¿Por qué no usa las del año pasado? No están rotas ni gastadas.

–Doña Chilo: Pero ya sabe cómo son estos escuincles, piensan que el dinero cae del cielo.

–Doña Virgen: Creo que tengo una idea. Nos vemos en la tarde en mi casa.

Las señoras se despiden y quedan de reunirse más tarde.

–Doña Virgen: Así como está la situación, no nos queda más que el ingenio. Así que vamos a pintar estas bolsas de red, con los monos que más les gustan a sus hijos. Abajo le ponemos una marca de caché y listo. Así no gastamos tanto y además seremos tendencia.

–Doña Chilo: Yo voy a hacer lo mismo con los cuadernos que ya no usaron los chamacos. Los voy a coser y tan tan.

–Doña Fátima: Tienen razón. Y el primer maestro o maestra que venga a joder le damos una madriza. Nosotros seremos las “Vengadoras”.

¡EN ESTE REGRESO A CLASE, NO GASTE MÁS, RECICLE!

 

 


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