FRANZELY REYNA/NTRZACATECAS.COM
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La crisis por el agua se ha vuelto un problema para la población mundial por su crecimiento desmedido y la falta del recurso, mismas razones por la que Zacatecas se acerca cada vez más al denominado Día Cero, cuando el estado se quedará sin el líquido.

El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) estudia el llamado Estrés Hídrico o porcentaje de consumo de agua del total de la que dispone cada ciudad, país o región; recientemente, informó que Zacatecas es uno de los 10 estados de la República en crisis, ya que consume más agua de la que dispone.

Conforme a las cifras del organismo, Baja California Sur es la entidad con mayor grado de estrés hídrico, con un total de 5 puntos, el mayor rango posible; Zacatecas se encuentra en el lugar 9 de la lista en el país, con un puntaje de 4.63, por debajo de Querétaro, con 4.71, y arriba de Sonora, que registró 4.6.

El instituto reiteró que cada vez existe mayor número de personas que usan más cantidad de agua para realizar sus actividades, además de señalar la cantidad del líquido que usan las empresas, sobre todo la industria y la minería, una de las principales actividades económicas del estado.

 

Municipios con mayor estrés hídrico

Según información del Plan de Desarrollo Integral de los Servicios de Agua Potable Zacatecas, que abarca a los sistemas de Zacatecas, Guadalupe, Morelos, Vetagrande, Calera de Víctor Rosales, Fresnillo de González Echeverría y General Enrique Estrada, se confirma que cada vez es mayor el estrés hídrico en los acuíferos del estado, ya que la mayoría de la población se asienta en estos municipios y por tanto la demanda del servicio es superior.

En estos municipios habitan 548 mil 921 personas, quienes utilizan un volumen de agua potable de 48 millones de metros cúbicos anuales; se estima que la necesidad de abastecimiento incrementará alarmantemente, pues para 2040 la población será de 614 mil personas en ese corredor municipal.

Sin embargo, que exista un buen abastecimiento de agua dependerá de los acuíferos, que ya se encuentran sobre explotados, además de la infraestructura hídrica adecuada, mientras que cada año disminuye de 1 a 3 metros el nivel de profundidad de los pozos que hay en el estado.

Otro de los factores con mayor influencia para que en Zacatecas incremente el estrés hídrico son las condiciones del agua del subsuelo pues, según estudios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), hay extensiones del territorio en los que se pudiera obtener el líquido, pero los niveles de arsénico sobrepasan los estándares nacionales para utilizarlo como potable.

En la actualidad, el abastecimiento de agua potable para los municipios de mayor densidad poblacional se obtiene de cinco mantos acuíferos: Aguanaval, Calera, Chupaderos, Benito Juárez y Guadalupe–Bañuelos, mismos que se encuentran rebasados, como lo demuestran las mediciones de sus niveles de agua.

Los mantos acuíferos que tienen el mayor nivel de estrés hídrico en la entidad son Chupaderos, con -113.7 hectómetros cúbicos por año; seguido de Aguanaval, con -90.7; Calera, -80.4; Guadalupe Bañuelos, -1.9, y Benito Juárez, con -1.1.

Tan sólo en la zona conurbada de Guadalupe, Zacatecas, Fresnillo existe un déficit de 228 millones de metros cúbicos del líquido por año.

“En las condiciones actuales, la oferta de agua para el sector público urbano es insuficiente para satisfacer la demanda actual y futura en los siete municipios del corredor urbano; además, se verifica un deterioro en la calidad del agua como resultado de la extracción de la misma a mayor profundidad”, advierten las estimaciones.

“El abatimiento de los mantos es altísimo”

En entrevista con NTR, el investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Manuel de Jesús Macías Patiño, advirtió que “el abatimiento de los mantos acuíferos es altísimo”.

Atribuyó que el estrés hídrico que sufre el estado es principalmente porque, “si se pueden obtener 100 litros de agua del subsuelo, 80 se van al sector agropecuario, industrial o a la minería”.

El académico resaltó que otra parte del recurso hídrico se va a otros estados, “porque somos generadores de agua, pero tenemos poca infraestructura para retenerla y la que hay está vieja y azolvada”.

“Somos una influencia del cambio climático desastrosa. Hay una influencia sobre el cambio climático en Zacatecas muy fuerte, que es este el tercer factor por el cual el estado tiene altos niveles de estrés hídrico”.

El también docente de la Unidad Académica de Ciencias Químicas alertó que todos estos factores conllevan a resultados que afectan principalmente a las actividades económicas, de salud y de seguridad, y también a la salud emocional de los zacatecanos.

“La gente que no tiene agua se estresa, y es ahí de donde sale el concepto de estrés hídrico, por eso es necesario que se tenga una seguridad por parte de las autoridades de que los ciudadanos vamos a tener agua”, explicó.

Para ello, Macías Patiño recalcó que el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA), necesita realizar un verdadero Plan Estatal Hídrico, que cuente con programas de educación ambiental reales, de cultura del agua y del tratamiento de residuos.

El agua residual, abundó, es una parte importante para disminuir el estrés hídrico: “tendríamos que ver esto como generador de recurso, sobre todo para el sector agropecuario, porque en estados como Nuevo León vale hasta 80 pesos el agua tratada; sin embargo, en Zacatecas ni siquiera están en funcionamiento muchas plantas tratadoras”.

El especialista enfatizó que, si las autoridades no realizan acciones contundentes, “dentro de 12 años tendremos dificultades serias para obtener este recurso natural”.

“Cada vez será más escaso; es decir, si en este año nos abastecen de agua una vez por semana, posiblemente en unos años nos estarán dando agua una vez por mes y eso es algo que no es bueno emocionalmente para los ciudadanos”, insistió.

El investigador de la UAZ reiteró el llamado a las autoridades estatales a efectuar acciones para trabajar en torno al problema del estrés hídrico, que contemplen sectores clave como la agricultura y vayan más allá de la propuesta de la Presa Milpillas, que actualmente se encuentra en conflicto y sin avance; “pero son proyectos que se hacen por voluntad política”, sentenció.


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