Enrique Laviada
Enrique Laviada

Se acerca el tercer informe del actual rector de la UAZ, Antonio Guzmán, en un ambiente de incertidumbre acerca del futuro de la institución de educación superior más importante del estado, lo que tal vez no represente novedad alguna; ni tampoco sus recurrentes declaraciones acerca de la urgencia de contar con recursos para salvar la quincena, o el mes, o en el mejor de los casos el cierre de un periodo escolar o del fin de año, con el peso abrumador de los compromisos administrativos.

No está fácil, dice.

………………………………..

Según sus propios datos, más del noventa por ciento de los recursos con los que cuenta la universidad son destinados al pago de servicios personales, es decir, a la nómina, los compromisos laborales y las prestaciones que de ello se derivan.

Eso quiere decir que sólo una pequeña parte de los recursos disponibles se dedica a la operación propiamente dicha de la institución, entre lo que se encuentra la reproducción de su papel en la formación profesional de calidad, la investigación y la producción de contenidos científicos y tecnológicos.

No está fácil, dice.

………………………………….

La peor parte de la información consiste en reconocer que durante los periodos anteriores se mantuvo la tendencia a engrosar indebidamente la nómina, con evidentes propósitos de carácter político y, por tanto, ajenos a los deberes académicos de la institución.

Esa muy perniciosa tendencia sólo ha podido ser contenida, pero no resuelta por completo, circunstancia que virtualmente condena a la institución a mantener enormes pasivos laborales, que parecerían simple y sencillamente impagables.

No está fácil, dice.

…………………………………….

Las virtudes de la actual administración, encabezada por Guzmán, sin embargo, saltan a la vista, pues ha logrado mantener una consistente oferta educativa, a pesar de las enormes dificultades que enfrenta su rectoría, vale decir que contra viento y marea.

En suma, ha sido gracias a las evidentes señales de austeridad, junto a una encomiable disciplina administrativa, la contención de los excesos burocráticos y la honestidad y los escrúpulos necesarios, como se ha mantenido a flote el funcionamiento de la institución.

No está fácil, dice.

………………………………….

Pero a pesar de todo este esfuerzo, es previsible que Guzmán herede a su sucesor más problemas que soluciones, mucha incertidumbre y escasos márgenes de maniobra, en un entorno sumamente complicado por las nuevas condiciones políticas del país.

Para colmo, las gestiones permanentes que la universidad debe realizar con las autoridades federales, principalmente, se encontrarán, muy pronto, envueltas en un proceso electoral en el que seguirá prevaleciendo la manipulación y una estéril pugna entre los grupos que aún se mantienen enquistados en las estructuras burocráticas universitarias, a menos que suceda un milagro.

No está fácil, dice.

………………………………………..

Acertijo

Hay una enorme diferencia que separa a lo desconocido de lo equívoco.


Los comentarios están cerrados.