¡DE MIEDO!

Cuentan las malas lenguas que, en estos aciagos días de corrupción por doquier, renunció a la Dirección de Administración de la Secretaría de Salud del estado, Federico Borrego Iturbe, más que espantado, aterrado por los tejes y manejes que hay en esa dependencia, y por cómo los “servidores” públicos nomás “se sirven” ellos solos.

De buena fuente se supo que Borrego Iturbe no estaría dispuesto a ser parte de la tremenda cochinada que en las oficinas de Salud se cocina todos los días; y al mismo tiempo se supo también que, tras su salida, ya hasta habría una campaña como para demeritarlo, incluso señalándolo de que él había dejado un desmadre en la Fenaza cuando fue su titular, y así otras cosas por el estilo, todas ellas en plan de ardidez. ¡Qué miedo de corruptos, de veras!

MÁS RIDÍCULO

Todo parece indicar que el alcalde de Guadalupe, Julio César Chávez Padilla, insiste –con todo éxito, por cierto– en hacer el ridículo cada vez que puede, y encima de todo publicitarse, principalmente en las redes sociales. No, bueno, se está especializando en videos y mensajes que, en menos de lo que canta un gallo, se convierten en memes exitosos.

Así lo volvió a demostrar ahora, colgándose de un muro. Pero no para suicidarse, sino que se colgó de una cuerda, dizque haciendo rappel, supuestamente para “pintar” un mural sobre la cultura y para fomentar el turismo. Según los chismosos, se confirma como el bufón de los alcaldes, según dicen algunos de ellos mismos, y asegura estar convencido de que con esas “medidas” está haciendo mucho. Sí, mucho ridículo.

CUÁNTO SUFREN…

Nomás como para que les diera un retortijón de panza, en redes sociales comenzó a circular una supuesta publicación donde se “revela” que muchos funcionarios del ayuntamiento capitalino, empezando con su alcalde Ulises Mejía Haro, se pusieron unos sueldazos de “quítate-que-ahí-te-voy”, que a muchos más ofenden.

Los famosos supersalarios que tienen asignados alcalde, síndico, secretarios, directores, asesores, jefes de departamento y cualquier clase de coordinadores, no concuerdan –según los chismes– con los famosos discursos y promesas de austeridad en el gobierno, tanto los hechos por el presidente morenazo Andrés Manuel López Obrador, como por el alcalde Mejía. Y todavía así, se ponen en plan de víctimas, diciendo que no hay dinero… ¡pobrecitos!

UNO MÁS AL HOYO

En nuestra gustada sección del veneno que escurre, sin remedio, en todas las oficinas de Comunicación Social de las diversas dependencias gubernamentales, ahora tocó el turno a un tal Luis Escoto, quien cobra (y presume que chambea) en la Secretaría de Economía, pero más bien se dedica a criticar a los medios de comunicación, a la prensa.

Además de que Escoto es producto de una importación de la ciudad de los imecas, y al parecer ni conoce a Zacatecas ni a los zacatecanos, ahora resulta que se pone a hacer juicios y pontifica diciendo que aquí la prensa es muy negativa, y que hay que ser más felices, pero no dice cómo. Mientras tanto, no se da cuenta, ni sabe, ni se entera de que los que de veras están tristes son los funcionarios de este gobierno, que no ven la puerta de salida.


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