Alfonso Carlos Del Real López
Alfonso Carlos Del Real López

El diferendo Monreal-Martí

Lo que vi (III)

La semana pasada di cuenta de cómo quedaron las cosas para el Senador Martí Batres en relación con sus compañeros legisladores derivado de unas expresiones que hicieron que varios de sus pares, que habían apoyado sus pretensiones de continuar en la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República, y después levantaron la ceja y terminaron por abstraerse de seguir siendo parte de una dinámica negativa para el grupo parlamentario de MORENA en el Senado.

El punto final del diferendo vino el lunes 2 de septiembre por la tarde–noche, cuando a juicio del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el órgano de justicia partidaria de MORENA no tenía atribuciones para revisar la elección que se hizo dentro del grupo parlamentario de ese partido de quien ocupara la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado; como tituló El Universal su nota, “MORENA no puede intervenir en el Legislativo” (https://www.eluniversal.com.mx/nacion/morena-no-puede-intervenir-en-el-legislativo).

Esto sucedió porque justo un par de días antes, la Comisión Nacional de Honor y Justicia (CNHJ) de MORENA –abiertamente identificada a favor de Batres y contraria a Ricardo Monreal Ávila– le había otorgado a Martí Batres un alegato en el sentido de que debía reponerse el procedimiento llevado a cabo por los integrantes del grupo parlamentario en la cámara alta para elegir al nuevo presidente de la mesa, lo cual fue calificado por mi compañero de páginas Felipe Andrade Haro como una resolución “terrible” (como complemento al cuestionamiento de haber sido hecha “con las patas”, manejado en la mesa de El Serpentario y que, en general, fue uno de los temas del programa El Serpentario de NTR TV, misma que puede revisar en esta liga: https://www.youtube.com/watch?v=aevrxElcGvI). Total, la CNHJ quiso echar abajo el proceso, pero el máximo organismo de impartición de justicia electoral no lo permitió al corregirle la plana.

Esa especie de espaldarazo al Senador Batres de la que algunos consideran “la nomenclatura de MORENA” por medio de la CNHJ, no hizo más que dejar mucho más en claro que hay grupos políticos alrededor de la Cuarta Transformación que siguen pugnando por vivir en una era de definiciones políticas donde “Papá Lenin” y sus postulados hagan una machincuepa kafkiana y tengamos como resultado un “el partido soy yo y mis camaradas” y los que “no sean puros”, pues “cáiganle”, y “denme mi balón”. Adiós.

Sin embargo, el devenir de las cosas ha sido claro: el Senador Monreal se erigió como el gran ganador de esta  pugna y, en definitiva, el gran perdedor fue el ahora ex Presidente de la Mesa Directiva del Senado, convertido ahora en un senador “raso”, uno más del grupo parlamentario. Ahora sí que como dice la canción de Cornelio Reyna, “me caí de la nube en que andaba”.

El Senador Ricardo Monreal fue mesurado en su mensaje una vez que conoció el resolutivo del TEPJF. Supo que había redondeado el triunfo a pesar de que el viernes 30 de agosto por la noche, en el marco de la reunión plenaria de las y los senadores de MORENA en el Senado de la República y después de reunirse con el Presidente de la República, la gran mayoría del Grupo Parlamentario en el Senado había cerrado filas en torno a él en la pugna, conminando a la unidad.

Monreal no fue de presumir una victoria absoluta; incluso, dejando todavía más claro su enorme y largo colmillo, le tendió la mano a Batres dejando en claro que en política, ni ganas todo, ni pierdes todo, a pesar de que Batres había hecho un esfuerzo por presumir una “victoria moral”  derivada de la resolución de la CNHJ de MORENA, “victoria” que nunca existió, a juicio de muchos opinatodólogos.

El episodio quedará para la historia política del Poder Legislativo Federal en la época reciente; habrá quienes tengan conclusiones diferentes, pero parece que el diferendo Monreal–Martí trajo a relucir algo: MORENA y su bloque duro, ortodoxo y cerrado puede convertirse en un lastre político para el presidente de la República y los postulados operativos de la Cuarta Transformación.

La tendencia a la perredización de MORENA como partido está latente y posiblemente siga; enfrente de esa posibilidad están personajes como Monreal y el propio AMLO, que parecen más realistas respecto del alcance que deben tener los partidos políticos en la actualidad.

Como sea, Monreal se impuso en todos los frentes políticos en este diferendo. Pero como se expresó líneas arriba, el Doctor sabe que no hay victorias absolutas ni rival pequeño, y vendrán otras batallas desde frente con fuego amigo u oposición externa. Pero todo está abonando a que Ricardo Monreal Ávila se esté construyendo aún más un papel político fundamental en la Cuarta Transformación para bien de la administración del Presidente López Obrador.

 


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