Las Peregrinaciones en honor a Nuestra Señora del Patrocinio son una de las tantas celebraciones de religiosidad popular en la ciudad de Zacatecas; pero, a la vez, tienen una característica especial: la subida de los gremios que hay en ella. Para acercarnos más a esta tradición empezaremos diciendo lo siguiente:

Donde se mostraba con mayor nitidez la participación de los mineros era en las procesiones, principalmente en las de la Bufa, cerro en cuya cima se encuentra desde entonces la capilla de la virgen del Patrocinio. El día que le correspondía a este gremio subirla procesión, temblaba la serranía con el estruendo de cohetes y espoletas; y por la noche, el camino que llevaba a dicha capilla, parecía serpiente de fuego, formada por las incontables lámparas y antorchas de los fervorosos barreteros, (…)

Como se puede ver, esta tradición inició desde el siglo XVIII, celebrándose ininterrumpidamente año con año, gracias a la participación de los gremios, no sólo el de los mineros y barreteros, como lo menciona Francisco García González líneas arriba.

Entre los gremios que participan anualmente en las peregrinaciones en honor a Nuestra Señora del Patrocinio se cuentan el de panaderos, pintores, carpinteros, mecánicos, electricistas, encuadernadores, impresores, taxistas, transporte público, hoteleros, meseros, ciclistas, peluqueros, tablajeros, zapateros, fotógrafos y sastres, por mencionar algunos; sus participantes ponen todo sus entusiasmo para que año con año todo salga lo mejor posible. El comité integrado por el Pbro. Luis Humberto Jara, el Lic. Víctor Manuel Neri López, la Dra. Leticia Ivonne del Río Hernández y su equipo suelen estar al pendiente de que todo se lleve en orden.

Actualmente, las peregrinaciones se llevan a cabo del 3 al 15 de septiembre, siendo el 15 la fiesta en honor a Nuestra Señora del Patrocinio. Antes se celebraba a mediados de noviembre, pero el Pbro. Mariano de Bezanilla propuso el cambio al octavo día después de la fiesta de Nuestra Señora de los Zacatecas, en la segunda mitad del siglo XVIII. Debido a eso, las fiestas se celebran con ocho días de diferencia, lo que ha fomentado la confusión de las dos advocaciones marianas por parte de la gente. Si bien tienen elementos iconográficos parecidos, es fácil distinguirlas a simple vista.

Durante los días que duran las peregrinaciones, los emblemáticos lugares cerro de la Bufa y Santuario de Nuestra Señora del Patrocinio se turnan los diferentes gremios para dar gracias a la Virgen porque les permitió llegar a un año más a visitarla. En estos tres años que tengo participando en el comité de las fiestas, me he dado cuenta de la importancia que tiene esta tradición para la ciudad, porque sus participantes, junto con dicho comité, ponen de su parte en la organización para que todo salga bien en orden.

Otro dato interesante es que no sólo de Zacatecas y sus alrededores vienen a visitar y agradecer los favores recibidos a Nuestra Señora del Patrocinio, sino también de otros estados de la República. También otro de los gremios que participa en las peregrinaciones son los comerciantes de Fresnillo, quienes vienen y traen algunos de los productos que venden en el mercado como agradecimiento a la Virgen. La gente forma parte esencial para que una fiesta siga vigente y eso lo he visto durante este tiempo.

Como se dijo líneas arriba, la fiesta de Nuestra Señora del Patrocinio es el 15 de septiembre, aunque algunos peregrinos de la ciudad y de otros lugares van a velarla la noche del 14, rezando el rosario, cantando alabanzas, etc. En el transcurso de la noche se les suele llevar café y algo para cenar y hacer más llevadera su estancia en el santuario. En sí, las peregrinaciones que llevan a cabo durante los trece días que dura la festividad son una manifestación de la religiosidad popular que nos heredaron nuestros ancestros, al igual que la fiesta en honor a Nuestra Señora de los Zacatecas.

También hablamos anteriormente sobre la confusión entre las dos advocaciones, el que en cierta parte tuvo algo que ver en ello fue el padre Mariano de Bezanilla, quien juntó las fiestas en el mismo mes. Por eso, algunas personas suelen confundirse y decir que las dos vírgenes son la misma. Sin embargo, las características que las diferencian son las siguientes:

Nuestra Señora de los Zacatecas es una talla del siglo XVIII, sus rasgos son más mestizos y presenta una sonrisa en su rostro, porta una peluca de cabello natural. En su mano derecha porta una vara de mando, debido a que fue nombrada generala para que protegiera a la ciudad de la invasión de los insurgentes, en la peana se puede leer PH II (que quiere decir Felipe II) la vara está insertada en el crestón de la Bufa. También en la peana está agregada una media luna.

Mientras que Nuestra Señora del Patrocinio es una talla de finales del siglo XV. Su rostro es un poco más hierático que el de Nuestra Señora de los Zacatecas y de tamaño más pequeño. Su peana tiene el rostro de un querubín y también aparecen las iniciales de Felipe II, tal vez por eso se suelen confundir las dos imágenes.

 

[1] García González, Francisco, Familia y sociedad en Zacatecas. La vida de un microcosmos minero novohispano, 1750-1830, México, El Colegio de México/Universidad Autónoma de Zacatecas, 2000, p. 67.

FOTO CORTESÍA DE LETICIA RÍO


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