EDGAR FÉLIX
EDGAR FÉLIX

Ulises, el virtual

Entiendo la cultura de la chabacanería de convertir, por alguna extraña razón o enigmático embrujo del semidesierto zacatecano, un ejercicio político en un espectáculo de feria. Trato de comprender la pobreza intelectual cuando veo en el escenario tripas y vísceras en el mensaje. No creo que sean incapacidades, ni tampoco falta de asesores talentosos para convertir un informe de labores y una sesión de cabildo para entregar el mamotreto de 365 días de actividades en el servicio público de la Presidencia Municipal de Zacatecas en un desfile de músculo político o fuerza militante. Todo eso es hasta cierto punto entendible y necesario para cubrir, al menos, las apariencias y el estrecho mundo donde nos desenvolvemos.

Es un reflejo de cómo vemos el poder y cómo lo ejercemos, pero en medio de toda esa parafernalia de luces y sonidos heroicos, llevar a la gran pantalla como elemento principal del informe la proyección de un mensaje grabado por el senador de la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama, es un rasguño innecesario. ¿De quién fue esa grandísima idea? ¿Qué se intentó demostrar? ¿Por qué proyectar un video de alguien que ni siquiera se digna a venir al informe? Es muy extraño.

De verdad que aún no salgo del asombro ni tengo elementos anteriores o experiencias pasadas para saber que esa estrategia podría estar bien. Pero cuando se tiene un desastre en la administración, cuando la negociación rebasó el entendimiento y el gobierno municipal se convirtió en un infiernillo, demostrar algo que no es, o que se aparenta, es demasiado peligroso para los equilibrios y la sensatez a la que convocaría un líder. Esa posición de político virtual del alcalde Ulises Mejía es realmente preocupante porque no logrará con esos envalentonamientos destrabar los nudos gordianos que tiene frente a sí.

Quiero pensar que Ulises quiso demostrar que es amigo de Martí Batres, que es como una especie de padrino que le envía un saludo distante llenándolo de halagos y buenos propósitos. Ya no importa en este caso si ambos son del mismo partido, si Ulises disimula, así, la orfandad política que vive en su administración a pesar de ser un alcalde que demostró por muchos meses grandes capacidades para gobernar. Por qué reiterar tanto que es de izquierda, de una izquierda verdadera e histórica, como si todo lo demás fueran ocurrencias. Es una lástima lo que ocurre en la Alcaldía de Zacatecas, porque para eso es el ejercicio de la política y no para andar propagando chispazos incendiarios que no llevan ni conducen a ningún lugar.

Ulises Mejía está a tiempo de evitar decisiones viscerales. Es un gobernante de una ciudad muy compleja en el tablero de ajedrez político y no se pueden aventar las fichas por un berrinche. Esa es la diferencia entre demostrar capacidad y disposición para recomponer el juego o entrar a un desgaste innecesario e irracional en la administración. Me imagino al presidente Andrés Manuel López Obrador actuando de una forma similar, proyectando un video en su informe, de Vladímir Putin, presidente de la Federación de Rusia, o de Xi Jinping, presidente de la Comisión Militar Central de la República Popular China. ¿Cómo para qué? Más bien deberíamos recordar el viejo adagio de dime de qué presumes y te diré de qué careces.

 

Cocciones

Noemí Luna, la panista, se parece cada vez más a Felipe Calderón Hinojosa y Vicente Fox Quesada, de descalificar sin ton ni son al presidente López Obrador. Debería meter la nariz en su casa blanquiazul porque necesita remodelación urgente.

Mucha humareda y poco carbón

Arturo Nahle, el jurista, se estrena en las escenas televisivas con mucha grandilocuencia y temas con enfoques interesantes. Bien por el ex procurador.

Flama roja para dorar bien

José Narro, el dormilón, anda dando la nota de informe en informe. Que si ya bostezó, que si ya se durmió, que si ya roncó. Triste futuro del senador.

Sancoche para dormir el doradito


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