MANUEL IBARRA SANTOS
MANUEL IBARRA SANTOS

PEÑASQUITO, LA GOBERNABILIDAD PERDIDA Y EL FRACASO DE LA POLÍTICA

En la víspera del grito de Independencia, en plenas fiestas de la Patria, resurgió el conflicto que paralizó (por segunda ocasión en menos de un año), las actividades de Peñasquito, la empresa minera a cielo abierto productora de oro y plata más importante del país. El gobernador Alejandro Tello dejó todo en su agenda para viajar a Mazapil y buscar solución al problema.

Al final su ofrecimiento central fue – sólo- demandar la intervención del gobierno de la República en este asunto. ¿A qué otra cosa acudiría? ¿A tomar el control del conflicto, para resolverlo o para complicarlo con fines políticos?

Con dicho acontecimiento, una vez más se fragiliza la gobernabilidad de Zacatecas y fracasa la política –al igual que aquellos que la conducen–, como vía civilizada para resolver los principales conflictos (que son muchos) de nuestra entidad. Como si no tuviéramos problemas suficientes, ahora se agrega otro.

El conflicto de Peñasquito, que ha sido recurrente, amerita soluciones de fondo, no salidas simplonas y frívolas.

México se ha significado por ser un paraíso fiscal para las empresas mineras, que pagan impuestos de risa a la Nación. Y Peñasquito y sus dueños han sido beneficiarios de este contexto.

En los últimos 10 años, los dueños de las grandes minas en el país, tuvieron utilidades e ingresos por dos billones de pesos y los impuestos que pagaron al fisco fueron en realidad ridículos, lo documenta muy bien FUNDAR, la organización especializada en investigaciones sociales de calidad.

En el último año, (2017/2018) el valor de la producción minera en México ascendió a poco más de 250 mil millones de pesos, y de esos el 13 por ciento los aportó Zacatecas, que se traducen en una cantidad superior a los 76 mil millones de pesos

Si los ciudadanos se preguntaran qué deja a Zacatecas esta rica y poderosa industria, diremos que muy poco: salarios precarios, ecología devastada y proveeduría de servicios que prestan empresarios de otras entidades de la república o bien compañías extranjeras.

 

Los ridículos impuestos de las mineras

En México se entregan en bandeja de plata permisos y concesiones para que las mineras hagan y deshagan a su gusto, y todavía a muchas se les exenta del pago de impuesto.  Estas empresas despojan, además, a comunidades enteras y a personas de grandes extensiones territoriales, en un contexto de absoluta impunidad.

Es nuestro país, donde las empresas mineras pagan los más bajos impuestos del continente, apenas el uno por ciento de los ingresos fiscales totales, cuando en la república de Chile es del 13 por ciento, en Perú del 6.4 y en Bolivia del tres por ciento, así lo revela la CEPAL.

El Servicio Geológico Nacional, por su parte, estima que en los últimos 30 años se han concesionado para fines de explotación minera casi 90 millones de hectáreas del territorio nacional, y muchas de ellas sólo se utilizan para la especulación financiera.

 

La mayoría de las empresas

extranjeras son canadienses

Del total de grandes empresas mineras extranjeras que operan en la República, el 65 por ciento son canadienses, 16 por ciento norteamericanas y cinco por ciento chinas. Todas se comportan igual, pagando bajos impuestos y actuando con un alto grado de impunidad. Esto sin duda debe cambiar para bien de la Nación. (Fuente: CAMIMEX).

Con esa fuerza que ostentan, quién puede extorsionar a las empresas mineras extranjeras, si el Estado Mexicano mismo no ha logrado controlarlas. Claro es que mienten, con una actitud chantajista, para desviar la atención de sus compromisos que tienen con los zacatecanos.

En Zacatecas se debe aprovechar la coyuntura para exigir que las grandes empresas mineras extranjeras aporten más recursos al desarrollo comunitario, que cuiden el ambiente y que mejoren los salarios a los trabajadores. Así lo recomendó el presidente López Obrador en su más reciente visita a la entidad.

Por lo pronto, el problema de Peñasquito se ha cruzado ya en las líneas de la sucesión 2021 y se prestará para que muchos grupos políticos lucren con el conflicto.

La demanda que se debe hacer a las grandes empresas mineras, es que apoyen más el desarrollo integral de Zacatecas y que roben menos la riqueza del pueblo.


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