Alberto Chiu
Alberto Chiu

Estuvo de visita en Zacatecas Antonino De Leo, representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), para participar en un Congreso Internacional de Prevención Social de la Violencia y Cultura de la Paz. Dijo aquí que la ONU diseñó un proyecto para integrar al gobierno, el sector privado y la sociedad en general, con el objetivo de atender a los distintos grupos de población que se encuentran en situación de vulnerabilidad, precisamente por los flagelos de la droga y la delincuencia.

Ya anteriormente, como sabemos, aquí el gobierno del estado había instaurado una subsecretaría de Prevención Social del Delito, y se supone que esta participación de Naciones Unidas fortalecería a la instancia local.

Ya con anterioridad, también, aquí se había lanzado un “programa piloto” de atención de polígonos rojos, principalmente en Zacatecas y Guadalupe, mediante la participación de estudiantes universitarios que, se supone, harían su propio diagnóstico de las necesidades de prevención y esquemas de atención para dichas áreas urbanas. Ahora, la ONU brindará asistencia al estado… para hacer eso mismo.

Según Antonino de Leo, ahora atenderán nueve municipios del estado con estrategias a nivel barrio y comunidades (ampliarán el espectro de lo que se supone habrían iniciado ya), y buscarán cambiar “hábitos, costumbres y comportamientos de las comunidades” con el objetivo de fomentar la paz, la justicia y el fortalecimiento de las instituciones públicas. Y más aún, también diseñarán estrategias para prevenir los delitos de género.

Sin duda la participación de la ONU en un asunto como éste (se supone, también) le da un matiz de carácter internacional, y en todo caso revelaría que efectivamente es un flagelo no local, sino de atención mundial, que afecta a sociedades de todo el orbe. Ojalá su participación, lo digo sinceramente, sea definitiva y muestre procesos y resultados tangibles y medibles.

Lo único que me queda como duda, es ¿por qué siendo un tema tan relevante a nivel mundial, y con los ojos de Naciones Unidas puestos en Zacatecas, y con el arranque de un (posible) parteaguas en la prevención de los delitos… no estuvo presente el gobernador Alejandro Tello? Si nos atenemos al adagio político que señala que “la forma es fondo”, me resulta preocupante su ausencia.

Creo que, nuevamente, se equivocó quien haya asesorado al mandatario estatal para que prefiriera estar en un un evento local (que, dicho sea de paso, tiene toda la pinta de ser la presentación de una medida de carácter más bien recaudatorio), en lugar de uno donde, se supone, su presencia mandaría un mensaje de mayor solidez en cuanto a las políticas públicas del estado que gobierna, en torno a la prevención del delito y la búsqueda de la paz.

Me parece que esas equivocaciones lanzan, por el contrario, mensajes contrapunteados con el sentir de la sociedad, que quisiera ver en su gobernador mucha más decisión en la búsqueda de mecanismos para regresarnos la tranquilidad perdida. A menos, claro, que le interesen más otras cosas…


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