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CIUDAD DE MÉXICO.- Los amapoleros de Guerrero han convertido la Sierra en una zona minada para el Gobierno federal y su estrategia contra el narcotráfico.

Mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional confirmaron a REFORMA que los grupos criminales incrementaron su poder de fuego y sus acciones de resistencia para evitar el ingreso de soldados a esa región.

La instalación de retenes, una mayor red de vigilancia con informantes, cámaras y radios, así como el uso de mujeres y niños para armar protestas contra soldados y rutas de fuga en caso de una persecución militar, son parte de lo que han encontrado los militares en zonas amapoleras de Eduardo Neri, Leonardo Bravo, Ayutla, Heliodoro Castillo, San Miguel Totolapan y Tlacoapa.

En esas zonas, el Gobierno no ha logrado permear con sus programas sociales.

El 26 de septiembre tres militares resultaron muertos tras ser emboscados por un grupo de civiles armados en Guerrero.

Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la comunidad de El Balsamar, del Municipio Leonardo Bravo.
El Ejército ha documentado el mayor poder de fuego de los criminales con los casquillos obtenidos en al menos cuatro emboscadas de las que han sido víctimas en los últimos seis meses.

Los gatilleros han utilizado desde armas AK-47, conocidas como «cuernos de chivo», hasta los fusiles Barret calibre .50, cuyas municiones pueden causar el desplome de un helicóptero.

«Cuidan cada palmo de amapola, más ahora en tiempos de cosecha», comentó el mando consultado, quien añadió que los grupos criminales también extorsionan a mineras operadas por GoldCorp en Eduardo Neri.

Derivado de esa condición, el promedio de hectáreas de amapola destruida en Guerrero también cayó 23 por ciento en el primer trimestre de 2019, respecto del mismo periodo de 2018, al pasar de 661 a 508 hectáreas por mes.

Al retomar los operativos de erradicación en la zona, los soldados han sido amenazados de muerte y retenidos para evitar que destruyan los campos de amapola.

En abril de este año, el Alcalde de Leonardo Bravo, Ismael Cástulo Guzmán, pidió al Gobierno federal que, si no apoya con proyectos productivos a campesinos, entonces permita la siembra de amapola en la sierra de Guerrero.

En aquel entonces agregó que entre 15 mil y 20 mil personas en su municipio se han dedicado a esta actividad.

El control de la zona es tal que el Gobierno no ha logrado completar ni siquiera su programa de entrega de fertilizantes, cuyo traslado es vigilado por militares, quienes han sido retenidos por días en las poblaciones.

Apenas en julio habitantes de Huiziltepec, Municipio de Eduardo Neri, robaron una bodega de fertilizante y se repartieron más de 500 bultos del abono, ante el retraso en la entrega de ese producto por parte del Gobierno federal.

En Guerrero, el Ejército tiene detectadas operaciones de grupos criminales como Guerreros Unidos, Cártel de Sur, Los Ardillos y Los Rojos.

Mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional confirmaron a REFORMA que los grupos criminales incrementaron su poder de fuego y sus acciones de resistencia para evitar el ingreso de soldados a esa región.

Benito Jiménez
Agencia Reforma


Nuestros lectores comentan

  1. En la 4t lo que está obstruyendo el la exagerada tolerancia. Los delincuentes ya no se regeneran, pues no conocen otra manera de subsistir que no sea actuar fuera de la Ley. Por ello, ni caso tiene llevarlos a bote y mantenerlos en esas escuelas de delincuencia (los mal nombrados CERERESOS).
    Lo más benéfico para la ciudadanía de buen vivir, es que en donde estén, los maten. Además de que sale mas barato, muchos mejor optarán por retirarse de ese tipo de prácticas.
    «»» BALAZOS PARA LOS DELINCUENTES. NUNCA ABRAZOS «»» Ellos no se tientan el corazón para afectarnos, y si nos oponemos, tampoco la piensan para matarnos.

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