CUQUIS HERNÁNDEZ
CUQUIS HERNÁNDEZ

Comienzan Los juegos del hambre

El sonidito constante del tono de mensajería de un celular, alusivo a la película Los juegos del hambre, parecía un augurio este lunes, en que arrancó de manera oficial la Glosa del informe de Alejandro Tello Cristerna, con la comparecencia de Jehú Eduí Salas Dávila, secretario general de Gobierno, mismo que tuvo que darse en una sede alterna, debido a que, entre los contrincantes principales del Poder Ejecutivo y Legislativo, se agregaron a la contienda terceros en discordia: los integrantes del Sindicato Independiente de Trabajadores del Estado de Zacatecas (SITEZ).

El Congreso del estado fue tomado muy de mañana por los del sindicato, quienes cargaban más de una decena de pancartas para refrendar su pleito de los últimos días, que les permita conseguir un aumento salarial, y evitaron la apertura del edificio; incluso cerraron la circulación a la calle Fernando Villalpando. Casi a las 11 horas, permanecían las mantas que tapaban todos los accesos, aunque muchos de los manifestantes ya se habían ido.

El flujo vehicular era brumoso sobre la calle por la manifestación, por lo que tres elementos de Vialidad dirigían la circulación. “Quiero perdeeerme contigo, como se pierde el horizonte”, se escuchó en el estéreo de un vehículo de algún romántico que pasó en ese momento, recordando al muy recién fallecido José José, que en las noticias del espectáculo sigue dando de qué hablar.

Y los transeúntes despistados: dos jóvenes cuestionaron, “¿y ‘ora quién… del aborto?”. “Jaja, no mames”, le respondía su acompañante.

Luego, y ante la nula negociación para abrir el Congreso, entre Alejandro Rivera Nieto, líder del SITEZ, y el subsecretario de Concertación y Atención Ciudadana, Erick Muñoz González, que se daba en un restaurante cercano, en una acalorada discusión, se determinó que la sede se cambiaba al Auditorio Felipe Borrego del Poder Judicial, para que cumplir con la agenda legislativa respecto de la Glosa que iniciaría ni más ni menos que con el controvertido personaje Jehú Salas, señalado por su opaco liderazgo político para resolver los asuntos de Estado.

Y al edificio del Poder Judicial se trasladaron diputados y asesores, incluso el secretario Le Roy Barragán.

Alrededor de las 11 horas se concretó la elección de la sede alterna, pero al enterarse algunos de los manifestantes, pretendieron irse hasta allá para seguir en la pelea, lo que ocasionó un operativo vial bajo advertencia: “me cierra las puertas, no quiero que me suba a ningún manifestante porque le detengo el camión. ¿De acuerdo?”, le dijo una uniformada al chofer del camión de la Ruta 1 que circulaba por la Clínica 1 del IMSS, y que ahí desvió la unidad hacia la periferia para evitar que los “revoltosos” usaran el servicio, mientras que a ellos les dijeron que hacían un operativo de revisión de papeles. Un contingente logró dialogar directamente con el gobernador.

 

Jehú, el ganador de los juegos

 

Una vez iniciada la sesión, tras cumplir los protocolos legales en el Palacio de Justicia, el “verdadero enemigo a eliminar” en estos juegos fue Jehú Salas. Para lo que se esperaba, los diputados “apuntaran sus armas” de manera potente.

La musiquilla de Los juegos del hambre se escuchó en el ambiente como algo premeditado.

Y como era de esperarse, sucedió lo que ocurre en estos casos, según reflexionó la diputada Alma Dávila: el mecanismo de la glosa como se organizó no rindió frutos, ya que, de acuerdo al programa, se le dieron ciertos minutos al funcionario y luego, en bloques de cinco diputados, podían hacer cuestionamientos, dar luego oportunidad de respuesta y, en seguida, la réplica de los legisladores.

Y se cumplió lo que dijo Alma, la morenista: “sólo con el registro de la información”, luego la contestación, “pero no se llegó a un producto que permitiera cambiar y aplicar un nuevo plan de gobierno”.

Y sucedió como sucede siempre: en el último bloque, los diputados doblegaron “su orgullo político” y se desvivieron en agradecimientos al funcionario que con la mano en la cintura esquivó los dardos y las flechas, que sólo el diputado Javier Calzada Vázquez lanzó con una aceptable dosis de veneno, pero sin hacerle daño alguno al final.

Y sin más trabas, y sin cambiar jamás el tono de voz, Jehú respondió lo que quiso, pese a la torrencial lluvia y quizá, y sólo quizá, si se lo pedían los diputados, les enviaría algún documento posterior para disipar dudas, faltándoles una vez más al respeto, como advirtió Calzada.

Jehú iba embarrado de kilos de manteca para escurrir con toda facilidad la flechada, por lo que en ningún momento se inmutó, ni se dio por aludido a cualquier acusación.

¡Vaya!, ni siquiera se asomó por sus mejillas algún indicio de sonrojo.

Y eso que Calzada le recordó su incapacidad para resolver algún conflicto, y que el gobernador Tello tenga que salir a dar la cara en las negociaciones; ello, a pesar de que en su discurso político, el secretario afirmó que en Zacatecas hay gobernabilidad y estabilidad política.

Y dijo Calzada: “ha sido un año de las más grandes simulaciones y sin gran operación política”; ante tanta incapacidad, hasta le ofreció que siga cobrando en el gobierno por ser amigo del góber Tello, pero le pidió que “ya deje de hacerle daño a Zacatecas”.

Las flechas también fueron lanzadas por Raúl Ulloa. Su informe presentado, le dijo, “ha sido como su desempeño: aburrido y gris”.

Y fue todo. A los diputados no les dio para pelear más como en la película, en la que es inexcusable una contienda a muerte que siquiera, ya tan siquiera, hiriera el orgullo del funcionario.

Y lo único que sí se esperaba y sí se cumplió fue que el secretario fue cuestionado por Peñasquito–Milpillas; Milpillas–Peñasquito, Peñasquito–Milpillas, además de la situación de inseguridad que priva en el estado y el aumento de los delitos, entre otros temas de menor relevancia que, se le enfatizó, tampoco ha podido resolver.

Así, de esta primera contienda, el gran ganador fue el secretario de Gobierno.

Los diputados le dieron el triunfo. Se lo demostraron con reiterados agradecimientos por haber acudido a cumplir, ni más ni menos, con su obligación y al final hasta fueron otros, “los actores políticos opositores de Zacatecas”, los culpables de todo lo malo que acontece con Peñasquito, con Milpillas y con la Corona. Los juegos continuaron por la tarde; el siguiente enemigo del día a vencer fue Ismael Camberos Hernández.


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