Alberto Chiu
Alberto Chiu

Tocó el turno, ahora sí, para que el secretario de Seguridad Pública del estado, Ismael Camberos Hernández, expusiera a detalle lo hecho en su rubro, como parte de la glosa del informe de Alejandro Tello. Como era de esperarse, terminó exponiendo más de lo mismo… y a la vez exponiéndose ante los diputados y ante el público en general.

Su discurso, seguramente “armado” por los mismos colaboradores que le escriben el guión que cada martes lee en su conferencia de prensa, reeditó nuevamente todos los lugares comunes posibles, recetó las cifras conocidas, e insistió en la interpretación a modo de las mismas, todo con tal de asegurar que Zacatecas está “en el lugar número ocho de las entidades con menor incidencia delictiva del país”. Vamos, casi vivimos en un paraíso, y no nos damos cuenta ni lo valoramos.

Pero además dijo que es “uno de los estados que más ha logrado contener los delitos”, afirmación que, si no fuera por el ensimismamiento de los diputados locales, y por la dificultad que presentan para cuestionar esa clase de aseveraciones, quizás podría haber intentado explicar con más detenimiento porque… pues simplemente porque no se entiende cómo se logra contener el delito, y seguir en el conteo de muertos, robos, secuestros, desapariciones y demás, prácticamente todos los días.

La situación descrita por el secretario, en materia de Seguridad Pública, en el papel pintó una entidad segura, confiada, progresista; en la realidad, me parece que no se corresponde.

Presumió el incremento del estado de fuerza de las corporaciones… cuando en realidad en un año apenas se contrataron a 57 nuevos policías penitenciarios, 12 nuevos elementos de tránsito, y 34 nuevos policías estatales. ¿A eso le llama incremento de la fuerza? ¿De veras?

Las cifras que dio sobre aseguramientos, son espeluznantes: dijo que se decomisaron 273 armas cortas; 164 armas largas; más de mil cargadores y más de 10 mil cartuchos útiles. ¿Cuántos cree que siguen circulando en el estado, en manos de los grupos delictivos? De dar miedo…

Pero lo peor de todo, me parece, fueron algunas muy desafortunadas frases y respuestas del secretario a varios cuestionamientos, como cuando le preguntaron si en las cárceles (como en el penal de Cieneguillas) había “autogobierno” de los delincuentes y aseguró que no lo había, sólo para unos minutos más tarde explicar que había hacinamiento en ciertas áreas del penal, “porque no se quieren ir a otra área porque los matan”. ¿No se “quieren” ir? ¿Ellos toman la determinación entonces? ¿No que no había autogobierno? Y en todo caso, ¿no están ahí para cuidar de ello los custodios y todos los elementos tecnológicos que dijo haber adquirido, para vigilar también la seguridad de los reos?

O como el reclamo velado hecho al alcalde capitalino sobre los antros en la capital, que porque son lugares que “atraen a los malhechores”; ¿y luego no está la policía para cuidar todo eso?

De los diputados, la verdad ya poco queda por decir. Pero me parece que esta comparecencia no fue más que un ejercicio demagógico para “descansar” las culpas y responsabilidades en otros, desde la Guardia Nacional, el gobierno federal y los alcaldes, con tal de no aceptar su propia responsabilidad. Por eso, creo que estamos como estamos.


Nuestros lectores comentan

  1. La ofensa de tello y su pandilla de inútiles, es que traten de engañarnos con sus burdas palabrerías; más aún, que en su tarada imaginación se imaginen que somos idiotas como ellos, a sabiendas de que la ciudadanía nunca ha aceptado a tello y su manada de tarados.

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