CUQUIS HERNÁNDEZ
CUQUIS HERNÁNDEZ

Show, ring y fiesta

Respetaaable público, lucharáaan, a dos de tres caídas… con ¡límite de tiempooo! Tal como la famosa canción de La Sonora Santanera, Los Luchadores, ocurrió la tarde del jueves en la sala de juntas del Congreso en el quinto piso.

Al ring se subieron los cuatro rudos, “ídolos de la afición”. Fueron…mmmm, como El Santo, El Cavernario, Blue Demond y El Bulldog.

Como se auguraba, algunos legisladores fueron dispuestos a luchar máscara contra máscara contra Benjamín Medrano Quezada, quien por la mañana se esmeró vía redes sociales en anunciar que acudiría al Congreso del estado para… ¿defenderse?, aunque sin nuevos argumentos ni mucho menos documentación, respecto del “lamentable tropezón” que tuvo el tan esperado cierre que se auguraba, sería con broche de oro, de la Feria Nacional de Zacatecas.

El gran dilema es que, por culpa de un tal José Tajonar, Ricky Martin, ídolo también de la afición, canceló su espectáculo musical ante el incumplimiento de la empresa contratada por Medrano, coordinador de la máxima fiesta.

“Métele la Wilson, métele la Nelson, la quebradora y el tirabuzón”… Así lo hicieron Omar Carrera, como era de esperarse, y Juan Mendoza, le dieron con todo a Medrano, aunque este último logró sacarlo del ring y aplicó candados y tijeras voladoras, mientras que Raúl Ulloa, quien sabedor también del tema, se defendió con ley en mano.

Sin embargo, el adversario Medrano traía forma de lanzar a tooodos los luchadores a la lona cuando habló de las “lagunas mentales..”, ah, nooo, “lagunas legales” que hay en la ley para la realización de la feria que data de hace 38 años ¡Y sigue vigente!, lo que abatió a los diputados, responsables de hacer y actualizar leyes, por lo que empezó una lanzadera a las cuerdas una y otra vez.

Por eso, los diputados, los más rudos, Juan Mendoza, Omar Carrera y hasta Javier Calzada aunque se sumó tarde, cosa que le reprochó Benjamín, reclamaron que Medrano haya pedido hablar con los legisladores si no iba preparado con un informe oficial, ni mucho menos con documentación específica para que respondiera, como debe, todos los cuestionamientos que sus adversarios consideran debe responder, haciendo honor a la obligación de transparencia en la rendición de cuentas.

 

Si no hay polémica no hay fama

Antes del esperado encuentro, Benjamín Medrano expresó, ya en el Congreso que, “el que no vive de la polémica, no vive de la fama”.

Y como viejo lobo de mar, quien, según presumió, tiene muuuuucha experiencia en la organización de ferias, pero además ya fue político, incluso diputado local y federal, tuvo las armas para poder esquivar las ofensivas lanzadas por los legisladores, que insistieron, la reunión de trabajo convocada fue cosa “inútil”, si Benjamín llegó como la primera vez, sin los argumentos legales para responder y rendir cuentas.

Juan Mendoza recordó que su homólogo Omar Carrera, por la mañana, urgió en sesión ordinaria, la aprobación de un decreto para que la Auditoría Superior del Estado (ASE) investigue con lupa el desarrollo de la feria nacional, pero lamentó que los responsables de analizarla, la hayan mandado a comisiones “y quién sabe hasta cuándo” la destrabarán, pese a la petición de asunto de urgente resolución.

Benjamín cayó del ring y fue lanzado a la lona una y otra vez, pero logró hacer lo propio, al decir que había acudido a defenderse y a dar la cara, porque es un hombre íntegro y se preocupó en todo momento por los posibles expectadores que lo siguieran por redes sociales. Y refutó a sus adversarios que hayan sido ellos los que aprobaron los 30 millones de pesos para la realización de la feria, con lo que bien supo aplicar candados con tijeras voladoras… “Quítate el candado, pícale los ojos, jálale los pelos, sáaacalo del riiiiiing”.

Sin llegar a ningún acuerdo, y aun con la idea de que Medrano debe regresar al Congreso cuando traiga toda la documentación, porque de lo contrario, no tiene caso que vuelva, Benjamín refutó que los diputados deben reflexionar si “quieren una feria de rancho” o una de pueblo, de mucho lucimiento, en tanto, solo cuatro diputados estuvieron en la lucha, mientras los otros cuatro que llegaron temprano prácticamente estuvieron expectantes y los otros seis, tardíos, presenciaron desde las gradas.


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