ALEJANDRO CASTAÑEDA/NTRZACATECAS.COM
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José Juan Estrada Hernández, secretario del Zacatecano Migrante, informó que decenas de familias zacatecanas huyen de la entidad a consecuencia de la violencia y buscan cruzar la frontera hacia Estados Unidos desde Ciudad Juárez.

Sin embargo, el funcionario estatal aseguró que los zacatecanos que parten a la frontera norte no huyen por problemas con el crimen organizado o las condiciones de violencia, sino piden asilo a los estadounidenses como estrategia para entrar legalmente a este país.

Los municipios desde los que parten sus habitantes son principalmente de Juan Aldama, Miguel Auza y General Francisco R. Murguía, de acuerdo con datos de la Secretaría del Migrante Zacatecano (Sezami).

Estrada Hernández advirtió que estos casos son investigados desde su secretaría, pues esta salida de paisanos podría ser una nueva estrategia para obtener los papeles que permitan el ingreso legal a los Estados Unidos.

Explicó que solicitar asilo como refugiados y argumentar ser víctima del crimen organizado se convirtió en una nueva estrategia que usan las personas para obtener una estancia legal en el país vecino.

Agregó que, de acuerdo con declaraciones de los presidentes de Miguel Auza y Francisco R. Murguía, “ellos desestiman que realmente sean desplazamientos por la violencia en las comunidades”.

El secretario de Migración dijo que el proceso para pedir asilo en Estados Unidos “es muy complejo y que investigarán los casos de zacatecanos que están varados en Ciudad Juárez, Chihuahua, a la espera de algo que es muy complicado que puedan obtener”.

Precisó que en una reunión que tuvo en la Ciudad de México, donde participaron oficinas de atención a migrantes de diversos estados, los representantes de Chihuahua comentaron que en Ciudad Juárez había muchas personas de Juan Aldama a la espera de una petición de asilo.

“Ellos [las autoridades de Chihuahua] no me dijeron un número exacto, pero dijeron que eran muchísimos, muy probablemente alguien les esté dando mal la información sobre estas solicitudes de asilo”, puntualizó.

José Juan Estrada reiteró que la Sezami no realiza este tipo de acompañamientos porque el proceso es complicado, además de que son procedimientos personales y que al momento en que los ciudadanos deben presentar sus denuncias desisten.

Expuso que, incluso, existe la sospecha de que una empresa es la que asesora a las personas que piden el asilo legal, por lo que la dependencia a su cargo ya analiza la situación.

 

Un problema que crece

El presidente de Juan Aldama, José Serrano Alba, declaró a NTR Medios de Comunicación que durante julio y agosto muchas personas fueron a la Presidencia Municipal a solicitar una constancia de residencia para pedir el asilo en Estados Unidos, “aunque no hayan sido víctimas de la violencia”.

Explicó que los solicitantes, al momento previo a las audiencias, piden una constancia que apruebe que fueron amenazados, secuestrados o han pasado por una situación de alto riesgo, lo que el Ayuntamiento ha negado a quienes no pueden demostrar los actos delictivos.

José Valles, enlace del Zacatecano Migrante en Juan Aldama, mencionó que solamente entre julio y agosto se expidieron 400 constancias de residencia y origen, situación que calificó como algo inusual.

El alcalde explicó que “no dicen para qué quieren las constancias, que ninguna autoridad de Chihuahua se ha puesto en contacto con ellos y no tienen ningún monitoreo con las familias que están en la frontera de Ciudad Juárez con la ilusión de recibir su cita de entrevista para la solicitud de asilo”.

Mientras tanto, entre los habitantes de las comunidades de este municipio y de Durango se propaga el rumor de cómo obtener una estancia legal en Estados Unidos.

 

Familias completas

Blas Ávalos Mireles, presidente municipal de Francisco R. Murguía, mencionó que tres familias completas obtuvieron los papeles de esta forma, por lo que otros habitantes de la demarcación lo han intentado.

“Sabemos que hay familias que sí se han ido, pero nosotros detectamos que se han ido a la frontera con la esperanza de pedir asilo político y no pagar un coyote, estar legalmente allá”, precisó.

Mencionó que quienes se van de esta manera creen que podrán trabajar de manera legal y “andar sin preocupación” a una deportación, pero se da un tratamiento diferente.

“A estas familias que ya están allá se les han dado citas dentro de cuatro u ocho meses para que se presenten ante una corte en Estados Unidos, a partir de esto las autoridades decidirán su situación”, explicó.

El alcalde detalló que en la Presidencia no aumentaron las solicitudes de constancias de residencia, ni se han presentado personas para pedir una constancia de que han sido víctimas, “porque son víctimas falsas”.

“La gente no solicita eso porque no es cierto que haya sido víctima; porque si lo manejan así la autoridad americana llegaría a darse cuenta de que están mintiendo”, aseveró.

El edil aseguró que a quien en verdad le ha tocado pasar por una situación de violencia, secuestro o amenazas del crimen organizado, lo que menos quiere es que se “ventile”.

 

Una moda

Alfredo González Perales, alcalde de Miguel Auza, aseguró que pedir asilo político en Estados Unidos “se vino como una moda” en los municipios del norte del estado y principalmente en las comunidades.

“Sí tenemos familias de algunas comunidades que han emprendido esa odisea, algunos lo han logrado y ya están en Estados Unidos y esto ha generado mucha euforia porque lo ven fácil, pero no es así y van desinformados”, mencionó.

Puntualizó que tienen reportes de que hay personas en Tijuana, Laredo y, principalmente, Ciudad Juárez, donde hay más familias de Miguel Auza, por lo que el gobierno municipal planea una visita a la frontera para observar las condiciones en las que están los paisanos.

“Esto ya tiene de tres meses a la fecha, algunas familias comenzaron con el trámite. Yo estoy programando una vuelta a Laredo y Ciudad Juárez para ir a los centros de atención humanitaria y detectar cuántas personas hay de nuestro municipio para saber cuál es su estatus”, aseveró.

 

Sólo 10 asesorías

Ignacio Fraire Zúñiga, titular de la oficina de representación del Instituto Nacional de Migración (INM), precisó que sólo han brindado orientación a 10 personas que solicitaron información sobre los asilos que se piden directamente con el gobierno de Estados Unidos.

“Si ellos hacen esta solicitud tiene que haber una justificación del por qué; si es por falta de seguridad, por falta de garantías para su familia; por lo menos debe haber una denuncia ante el Ministerio Público (MP)”, aseveró.

Recalcó que es un trámite muy difícil, en el que deben proporcionar pruebas y es el gobierno de Estados Unidos el que revisa estas solicitudes.

“Son 10 personas, entre integrantes de una familia, personas que van solas, o con uno o dos hijos, esas son las personas que nosotros hemos asesorado”, puntualizó.

 

Un desplazamiento real

El catedrático e investigador de la Red Internacional de Migración y Desarrollo y de la Asociación Mexicana de Estudios Rurales, Miguel Moctezuma Longoria, aseguró que el desplazamiento por violencia del crimen organizado es una realidad que no deben obviar las autoridades.

Mencionó que las autoridades no deben menospreciar lo que está sucediendo con las familias de estas comunidades, que están varadas en la frontera en espera de una respuesta.

“Esto que está pasando debe ser tratado con mucho cuidado por las autoridades de migración, estatales y federales, hasta con pinzas. Seguramente no son los cientos de personas que dicen, pero ahí debe haber gente que sí va huyendo”, aseveró.

Detalló que las autoridades no aceptan la problemática porque sería aceptar que no brindan la seguridad necesaria, por lo que los habitantes recurren a huir con toda la familia en búsqueda de ser refugiados.

“Si la gente se siente perseguida, va a tratar de cruzar hasta como indocumentados, y ésa sería una prueba de que no quieren regresar, o regresarían a otro lugar, y ésos serían síntomas de que la delincuencia está desplazando familias”, concluyó.

 

 


Nuestros lectores comentan

  1. Se van porque los pendejos que vienen de allá les cuentan miles de delicias que no son reales y los pendejos de acá se la creen. Pero la realidad es que acá no hay condiciones para vivir dignamente y se van allá a vivir indignamente. Todo es producto de la ignorancia y de los malos gobiernos.