*Pedro de León Mojarro
*Pedro de León Mojarro

Morena, la esperanza de México” es el slogan del Movimiento Ciudadano que en 2015 logró su registro como partido político.

Este movimiento encabezado por el ahora presidente de la República tuvo el tino de convertirse en el instrumento para nuclear y encabezar el enorme resentimiento social que generaron los últimos tres sexenios.

Ésa fue la estrategia que le permitió a López Obrador llegar a la presidencia de la República en el tercer intento. Hay quien dice, y coincido en la afirmación, que “un buen partido, hace un buen gobierno y un buen gobierno hace un buen partido“.

Hace unas semanas el presidente López Obrador amenazó a los dirigentes de Morena con retirarse de ese partido en caso de que no fueran capaces de procesar sus diferencias internas, en el proceso de elección de su dirigencia; afirmación verdaderamente preocupante.

Ante los hechos ocurridos en el proceso de realización de las 300 asambleas distritales, mismo que finalmente por las “diferencias internas” y a petición de los propios militantes, el proceso fue cancelado por el Tribunal Federal Electoral (TRIFE).

Hecho que demuestra que el partido del presidente le está quedando chico al enorme reto que significa haber ganado la presidencia de la República y ser ahora la primera fuerza política.

Lo que se ve desde afuera es que en el fallido proceso electoral de Morena prevaleció la lucha del “poder por el poder”; la ideología, los principios  y la enorme responsabilidad de gobernar se extraviaron por completo.

Ante esta realidad, es indispensable una reflexión ideológica, sensata y responsable en la reunión del consejo nacional para el próximo domingo en la que seguramente acordarán la ruta a seguir, para reponer el procedimiento y elegir a sus dirigentes.

No estaría nada mal hacerle caso al presidente y recurrir al método de la encuesta para elegir a la dirigencia Nacional y a las dirigencias Estatales, es lo más sensato. Mientras  tanto, no viene mal una reflexión autocrítica de los dirigentes del partido comenzando por Yeidckol Polevnsky, que ha dejado mucho que desear, para poner por delante la ideología, los principios y las motivaciones que hicieron posible que Morena ganara la Presidencia de la República.

De no ser así estarán desperdiciando la oportunidad que la sociedad le dio a la izquierda para demostrar que puede gobernar de manera diferente, como lo está proponiendo, con enormes complicaciones, tropiezos y sobre todo inercias contrarias al cambio, el presidente López Obrador.

Concluiría rescatando algunas frases sacadas de la declaración de principios de Morena, mismas que si se atienden, dan por mucho para una elección de dirigentes con claridad en el enorme reto que tiene morena para lograr la Cuarta Transformación:

  • “Siendo un Partido democrático en MORENA se promueve el Debate abierto y el respeto entre diferentes.”
  • “Podemos tener diferencias, pero nos une el objetivo superior de transformar a México como una nación democrática, justa y libre”.
  • “Los integrantes del partido deben tener presente en su quehacer cotidiano que son portadores de una nueva forma de actuar, basada en valores democráticos y humanistas y no en la búsqueda de la satisfacción de intereses egoístas, de facción o de grupo”.
  • “La batalla de las ideas, la discusión abierta y plural son herramientas que ayudan a crear conciencia ciudadana y a construir entre todos el país que queremos…”

 

*Coordinador Estatal del Movimiento Nacional Ruta 5

 


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