SAÚL ORTEGA | NTRZACATECAS.COM
SAÚL ORTEGA | NTRZACATECAS.COM

Tras la llegada del Niño Dios de seis metros de alto a la comunidad de Zóquite, municipio de Guadalupe, y su salto inevitable a las redes sociales, los habitantes de este poblado se debaten entre el enojo, el orgullo y la fe.

El enojo viene de la falta de comprensión de quienes ven desde lejos la monumental figura, sin llegar a entender el sacrificio de los pobladores de este lugar, quienes durante varios meses se dieron a la tarea de reunir los poco más de 280 mil pesos que costó.

Para lograr reunir esta suma el primer paso fue organizar un comité que realizó colectas en toda la región de Tacoaleche, Zóquite, Santa Mónica y en la cabecera municipal de Guadalupe.

A la par celebraron quermeses, donde vendían todo tipo de antojitos y había candidatas a reina dedicadas exclusivamente a reunir fondos para la construcción del Niño Dios gigante.

Incluso, llegaron a pelear entre los propios pobladores para demostrar quien había logrado reunir más dinero; al final esto no importó, el fin era el mismo.

Tras lograr reunir el dinero, los integrantes del comité, encabezados por el padre Humberto Rodríguez Bañuelos, partieron al Estado de México, para mayor precisión a la comunidad de Chimalhuacán.

Una vez en este lugar, se dieron a la tarea de buscar al artesano responsable de tan descomunal tarea. Al encontrarlo, les dio un tiempo de entrega de un año para terminar al niño, que sería construido con pasta automotriz y yeso, principalmente.

Una vez de regreso a Zóquite, todo un pueblo ajeno al gobierno del estado o cualquier otro organismo político o social, logró ver que su anhelo estaba cerca de verse cumplido.

Orgullo y fe

A lo largo de 2018 el pueblo, en su mayoría católico, no es que dejaran de pensar en la figura que llegaría pronto al pueblo, siguieron su vida cotidiana y vieron cómo el nuevo templo de La Epifanía tomaba forma y con sus ocho metros de altura estaría listo para permitir el ingreso del Niño Dios más grande del mundo.

En el mundo hay otras figuras monumentales en honor al niño Jesús, una de ellas está en Estado de México, en Nezahualcóyotl, con una altura de cinco metros y uno más en Alemania, con cinco metros.

Ahora en Zóquite se cuenta con esta figura de seis metros que la convierte en la más alta del mundo y quizá no sea el único record que romperán.

Aun cuando lograr este record es un orgullo para la gente y lo que la movió a contar, no sólo con un nuevo templo, sino con esta figura, fue la fe y sentir el orgullo de adorar al niño el próximo 6 de enero bajo su casa.

Y es que la adoración del niño Jesús en México data del siglo XVI; en Zóquite se celebra una pastorela en la que participan no menos de 20 habitantes del pueblo, quienes se postran a los pies del niño para adorarlo.

Entre los personajes dedicados a la adoración destacan el ermitaño, a quien su pereza no le permite visitar al niño y ruega por sus favores desde su cueva.

El mayor protagonista de esta escenificación es el diablo, quien, en compañía de los siete pecados capitales, buscan detener a los 12 pastores que van en pos del Niño Dios recién nacido.

Ramón Rodríguez Hernández, quien actualmente tiene 87 años y participa como pastor “desde que tengo razón”, es decir alrededor de los 16 o 17 años, recuerda que desde un par de años comenzaron a personificarse como pastores, “nos visten a todos de blanco para ir a la adoración”.

De igual forma son ataviados “la muchacha La Gila, un ángel, Bartolo y los dos capitanes. Cada uno lleva su canto y un ofrecimiento al niño”.

Esta celebración se realiza el 6 de enero en conmemoración de la adoración de los reyes al niño Dios que llegó a la tierra en Belén de Judá.

Se desbordó

A su llegada el 17 de noviembre, el ver la silueta desmembrada del niño generó expectación entre las 12 personas que fueron destinadas a ayudar a bajarla del camión; se vieron emocionados.

No hubo publicidad, sólo un puñado de medios de comunicación llegaron a cubrir la llegada, pero cuando las fotos y videos comenzaron a filtrarse a las redes sociales, el fenómeno se desbordó.

Actualmente las puertas para apreciar la imagen gigante del Niño Dios están cerradas, debido a que no están consagrados ni la figura ni el templo, así que quienes deseen verlo tendrán que aguardar hasta los primeros días de enero para ingresar a la iglesia.

El desconocimiento de tal medida genera frustración entre quienes llegan a las puertas del nuevo templo de La Epifanía para conocer al monumental niño.

A la fama

No bastó un día para dar inicio a las burlas con base en las primeras fotos y las redes, principalmente Facebook y WhatsApp, se inundaron del tren del meme.

El sinfín de comparaciones y situaciones chuscas ofendió a todos aquellos que colaboraron en la elaboración de la imagen.

“Es gente que no conoce el esfuerzo y no tiene temor a Dios”, aseguró Rosa, trabajadora del área de intendencia en la comunidad de Zoquite.

Martín Ortiz, quien colaboró con dinero, también se dice ofendido por los memes, “porque la gente no sabe todo lo que sufrimos para lograr tener esta figura”.

Esta voz se replica a lo largo y ancho de las calles de la comunidad, “porque es un acto de fe, es algo que nosotros que creemos en el Niño Dios; no lo logran entender”, menciona Virginia, quien es la responsable de abrir la puerta del viejo templo de La Epifanía.

En compañía de su madre, quien prefirió no decir su nombre, Virginia agregó que “no respetan la devoción de la gente, por eso hacen esas cosas tan feas.”

Su madre, quien está de pie a un costado del mostrador de la tienda en que despacha su hija señaló: “nosotros estamos muy contentos, llenos de fe por esta gran imagen del Niño Dios. Nos da coraje que no lo respeten”.

Un ídolo pop

Daniel Hernández, promotor cultural de Zóquite y antropólogo, consideró que la llegada de esta imagen a las redes sociales fue “inquietante, y ha roto con la monotonía mundial, donde se leen de manera regular sólo malas noticias”.

Agregó que, en contraste, para los pobladores de la región “es un acto de fe, de verdadero fervor con sensación de recompensa, y llegó para quedarse”.

Advirtió que aun cuando la figura deje mucho que desear en el tema artístico, “a los ojos de la comunidad es formidable, porque es una devoción desde el siglo XVI”.

Puntualizó que aún es desconocido cómo va a impactar en la sociedad zacatecana, “porque viene a fortalecer la devoción católica con una dimensión antropológica la figura de esta deidad”.

Incluso mencionó que puede considerarse como un ídolo pop, dada la fama que alcanzó en las redes sociales, “que inspira a la reflexión mítica y refuerza socialmente la felicidad del mexicano”.

Así, el fenómeno del Niño Dios gigante de Zoquite apenas comienza, basta esperar el momento en que el obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, acuda a la comunidad a consagrar el nuevo templo de La Epifanía y al Santo Niño, que será adorado por los pastores el próximo 6 de enero.


Nuestros lectores comentan

  1. Y luego qué pasó con lo siguiente:

    Dios habló y dijo todas estas palabras:

    «Yo soy el Señor tu Dios.

    1) »No tendrás dioses ajenos delante de mí.

    2) »No te harás imagen, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

    »No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás, porque yo soy el Señor tu Dios, fuerte y celoso. Yo visito en los hijos la maldad de los padres que me aborrecen, hasta la tercera y cuarta generación, 6 pero trato con misericordia infinita a los que me aman y cumplen mis mandamientos.

    3) »No tomarás en vano el nombre del Señor tu Dios, porque yo, el Señor, no consideraré inocente al que tome en vano mi nombre…….
    Aun no se dan cuenta o no entienden…..??????