*Pedro de León Mojarro
*Pedro de León Mojarro

“Cuanto más grande sea la amenaza externa,

mayor debe ser la fortaleza interna”

Anónimo

 

El Acuerdo Nacional de Infraestructura (ANI) es una buena noticia para la maltrecha economía mexicana, misma que cierra el 2019 con cero crecimiento y con la generación de empleos en uno de los niveles más bajos en varios años. Ojalá y ahora sí vaya en serio el anuncio de inversión de los empresarios privados.

Según lo han dado a conocer, empresarios y gobierno, en el 2020 la inversión será de 859 mil millones para implementar 147 proyectos de infraestructura, mayoritariamente invertidos en transporte, turismo, telecomunicaciones, agua y saneamiento.

El acuerdo está pensado para incrementarse permanentemente, de acuerdo a las negociaciones que gobierno e inversionistas vayan concretando a nivel Federal, y sería deseable, también en los Estados y Municipios.

El cuerdo plantea una inversión anual del 5 por ciento del PIB del 2020 al 2024, lo que permitirá alcanzar un crecimiento mínimo del 4 por ciento anual de la economía mexicana. Meta anunciada por el presidente algunos meses atrás.

Como dice el dicho popular “la esperanza muere al último”, el azaroso 2019 en general nos deja con un mal sabor de boca en empleo e inseguridad, los dos retos principales del primer gobierno de izquierda.

La inversión privada no se vio por ningún lado, más aún hubo fuga de capitales; la inseguridad creció alarmantemente; la economía se estancó y lo más delicado, lejos de avanzar en un acuerdo de unidad nacional, la polarización, en buena medida incentivada desde el gobierno, se incrementó considerablemente.

Cerrar el año con el ANI, permite recuperar la esperanza y hasta el optimismo, esperemos que junto con este acuerdo el T-MEC sea aprobado por los congresos de México, Estados Unidos y Canadá, lo que daría un mayor margen de certeza y seguridad ante un entorno económico mundial bastante difícil y amenazante, parecido a la depresión mundial de 1929, según lo afirmó el empresario Carlos Slim.

Ante la agresiva embestida de los grupos delictivos, a los que Donald Trump califica de “narco terroristas”; motivados por el acuerdo antes mencionado, no estaría mal que el Presidente, hiciera un llamado a un Acuerdo Nacional por la PAZ y la Seguridad de México. Acuerdo que derivaría en una gran participación y movilización ciudadana, así como el cierre de filas mediante acuerdos regionales con las autoridades estatales y municipales, en torno a una estrategia de seguridad única y unificada.

En el caso de Zacatecas, donde solamente aparecieron en el ANI 4,500 millones para la construcción del “Acueducto Milpillas”, evidentemente nos hace falta ponernos las pilas para lograr una mayor participación en este acuerdo, con proyectos como la misma Presa Milpillas; la carretera a cuatro carriles Guadalajara–Tlaltenango–Jerez.

A la vez, con el apoyo de  nuestra paisana la secretaria de Energía, Rocio Nahle García, podríamos transformar a nuestro estado en una entidad sustentable, mediante la generación de energías limpias, aprovechando el enorme potencial del sol y el aire característicos de nuestra región.

Igualmente debemos proponernos, mediante proyectos debidamente elaborados y justificados, aprovechar el liderazgo de nuestro paisano el Senador Ricardo Monreal, quien junto con varios legisladores zacatecanos pueden convertirse en una verdadera palanca de desarrollo a través de la gestión de recursos para nuestro Estado. ¿Será posible transformar la esperanza en realidad? Yo creo que sí.

*Coordinador Estatal del Movimiento Nacional Ruta 5


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