VÍA LIBRE

Suavecita y sin problemas entró y salió la iniciativa del presupuesto estatal para 2020. Como es sello de esta Legislatura, la aprobación fue tersa y los diputados de todos colores se agradecieron y hasta felicitaron por la ardua labor que realizaron en menos de un mes.

Los cambios mínimos vistos en el dictamen obtuvieron mano arriba de casi todos los presentes, excepto de Alma Dávila, de Morena, quien dicen se fue enchinchada, pues sus compañeros de bancada la dejaron naufragar. Otros tiempos y primorosos son, y el que quiera entender, que entienda.

 

DESPACHADOS

Afuera del Congreso fue otra historia. Manifestaciones varias, como cuando se aprobó el presupuesto federal, se vieron este jueves en el local. Alejandro Rivera se trajo a los del SITEZ de un basurero a otro, cuando recordaron que los trabajadores no tendrán este año aumento salarial.

Ex braceros con la UNTA también llegaron a exigir su parte y se repartieron en la explanada del Palacio Legislativo en protesta. Y hasta el líder frijolero Ramiro Hinojosa llegó, por la sospecha de la venta de la planta beneficiadora de Calera. De chile, mole y pozole, y ya hubiera querido el secretario de Gobierno, Jehú Salas, que sus conflictos se dispersaran así de rápido también.

 

AL RESCATE

Ni la 4T ni los presumidos gestores y “aliados”. Como un ángel caído llegó el gobernador Alejandro Tello a salvar la Navidad en la UAZ. Fue el gobierno del estado el que soltó los dineros para completar las prestaciones de fin de año de los docentes. Pero el apapacho es sólo prestado, mientras la Federación se acuerda de Zacatecas.

No sólo en el gobierno de México sospechan aún de los manejos en la Universidad. El diputado Juan Mendoza, del PRD, se puso rijoso con los “beneficios” dados en el presupuesto a la institución, que porque ¿y la austeridad? Extrañadas, las víboras uaztecas trataron de recordar su última gestión a favor. Y, si no ayuda, que no estorbe.

 

EL QUEDA MAL

Ya en tema de quejosos varios, a Juan Mendoza se la reviraron. Serpientes de Río Grande destilaron a este frasco de Veneno por aquellos lares andan muy molestos con el diputado del PRD. El olvidadizo, le dicen, pues en campaña les prometió una clínica y en promesa se quedó.

El legislador se encargó de que nomás pusieran la primera piedra, con una placa con su nombre, pero nada más. Y ahora que anda paseándose para repartir juguetes, despensas y bolos, le recuerdan su compromiso y su respuesta se limita al “ya merito”. En cambio, reprochan los primos, sus tiendas La Cuesta siguen expandiéndose. Hay prioridades.

 

***

Este año ya casi fue. En el próximo, Veneno habrá también. ¡Felices fiestas a nuestros lectores!


Los comentarios están cerrados.